Ganas no me faltaban, Amigos con los que ir tampoco. Lo que faltaba estaba dentro de mí, ese bendito “orgullo” de lo que soy que aun no puedo alcanzar. Creo que la base de todos mis miedos, es que formo parte de un grupo con el cual no me identifico. Plumas por aquí, plumas por allá y ni un solo bigote sin afeitar. Temo a la homofobia dentro de la mismísima homosexualidad, pero es difícil luchar por derechos cuando aparentas incoherencia en tus actos, forma de vestir y de hablar. La gente, como menos ve la marcha es como una manifestación, simula ser un corso, un desfile de “maricas”; un acto (...)