Rumbo al Lola Mora, tercer premio nacional: “es la frutilla del postre”

Página 188 del libro “Historias que nunca contamos”: “Ana María Parodi. Poeta, Actriz y Gestora Independiente” – dice su CV- y detalla: “Obtiene 3° Premio Nacional de Poesía S.A.L.A.C.- Mendoza (1984)”. Ese fue el primero. Continúa el parágrafo: “recibe el Premio Podestá (2012) a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asoc. Arg. de Actores y el Honorable Senado de la Nación”. Por otro lado, el 7 de setiembre de este año recibe una nota en la que le anuncian: “El Senado de la Nación al Mérito de la Mujer Salteña – Premio Lola Mora”, según un jurado de Honor que “ha reconocido su persona y labor, galardonándola”. Esta es la presentación que elijo para la Señora Parodi, una mujer destacada en la Cultura de la provincia de Salta.

Ana es la Directora del Salón Auditórium Dr. Rafael Villagrán, espacio al que le sacó el polvo y lo convirtió en una joyita. Algunos la conocerán por su paso como actriz en la Peña Española, donde se abrió camino en los escenarios. O quizá la escucharon a través de la radio. Muchos habrán leído sus poemas “Intemperie”, “Karma”, “Simplemente vos”… y tantos otros… O habrán disfrutado de sus múltiples trabajos actorales de estos últimos años en los que se consagró como “La Dama de la Escena Salteña”. Y lo digo consciente y segura, con una historia que la precede, que seguramente no figurará en los libros sino que habrá que reconstruir con la memoria, entre los pares, entre quienes van siendo testigos de los años, de los hechos, de los aconteceres de la cultura, de los sucesos teatrales.

Reconocida como una gran Actriz, pero olvidada como una gran Poeta, hoy quiero más que nada, subrayar este aspecto que es una faceta importante de su vida. Ser Poeta encierra universos y habla sobre lo literario, pero dice mucho de la sensibilidad y de la capacidad de escribir, una Poeta es un alma insondable y musical, ronda en lo sublime y espiritual, un costado que Ana esconde, refugiada en la “arrabalera” de uno de sus personajes femeninos, o en la Eva Duarte, mujer-mito y líder de masas. La Ana que yo conozco ha llevado en su piel a mujeres fuertes de la historia y del espectáculo; pero también se ríe de sí misma, y juega. Como las imágenes que le robé aunque no quiera, donde se divierte con una nariz como si fuese una clowna…

Ese lado idílico donde la pluma es un arma de doble filo, donde la escritura se rige por otras formas de lenguaje en las que se exige la pureza, la rigurosa formalidad, el artificioso contenido, allí, en ese mundo de sutil encanto; allí, Ana también ha dejado su huella: “El silencio engendraba/ los sonidos del miedo”.

“Llora mi sueño, América” es el poema premiado en 1984. Un poema de honda exquisitez, de esta tierra de muerte y de muertos, casi como una premonición del presente; casi casi, como la poética anticipación de un porvenir doloroso, un lirismo que siendo metáfora, funciona como un constructo de nuestra verdad. Aquí su textura:

Al año siguiente, obtendría la 2da. Mención de Honor, en el 1er. Salón del Poema Ilustrado. Ilustró: Thelma Palacios. Fue otorgado por A.P.S.A.

Jugar... es algo propio de los niños, y de los actores. Jugar a ser otro te permite vivir vidas diferentes. Y cuando alguien se pone una nariz, se saca el traje de “persona seria trabajando”...

Esa Ana sobrevive a la tragedia del artista independiente, solitario, trotamundo, anónimo, taciturno… Ana le pone luz, y quita ya no piedritas sino cascotes al camino… Puro glamour.

“(…) soy lo que me queda/traigo un golpe/sobre otro golpe” vuelve a ser lirismo de un dolor profundo e inevitable.

Sin embargo renace en otros versos: “Dicen/que ningún dolor/pudo dejarla vacía/ni quitarle/la razón de su esperanza”.

Ana es Poeta y con eso basta. Tiene permiso para cantarle a los pájaros y para descifrar lágrimas. Ana, tiene ángel. Y con eso, ha transitado no solo la literatura, sino el teatro en un ir y venir de sueños.

“Toda una vida escribiendo, bailando, cantando, actuando y gestionando; es un corolario, no?” Me dice con respecto al Premio Lola Mora.

Ha transitado la burocracia! Esto es un verdadero mérito. Burocracia kafkiana para poder sostener su casa teatral: el Salón Auditórium.

Es importante destacar que durante 1999 fue Productora y Coordinadora del Programa de Talleres de Arte, para el Instituto Penitenciario de la Ciudad de Salta (Penal de V. Las Rosas, unidades 1 y 4, iniciados el 8 de marzo de 1999). Este proyecto obtuvo una declaración “De Interés Cultural” de la Secretaría de Cultura de la provincia de Salta (Resolución nº 048/99); y una Declaración “De Interés Cultural” de la Secretaría de Cultura de la Nación (Resolución 2185/ 99).

A nivel provincial, ha cosechado numerosos premios:

En 1995 fue distinguida con el Premio Iris Marga/96, como Mejor Actriz, otorgado por el Centro de Estudios Políticos y Sociales, Secretaría de Cultura de la pcia. de Salta y la Cámara de Diputados.

En 2006 recibió la distinción a Mujer Destacada, otorgado por la Fundación R. Romero.

Ese mismo año fue Ganadora de un Phersu como “Mejor Actriz Protagónica” por “Eva y La Muerte”, obra Declarada de Interés Legislativo por la cámara de Diputados de la Provincia

En 2013 obtiene el Premio Gran Victoria, otorgado por sus pares, en Honor al Trabajo Permanente, Disciplina y Ética Profesional y Personal.

En 2014 obtiene el Reconocimiento al Mérito Artístico (Ley 6475 – 87), otorgado por el Gob. De la Prov. de Salta. Expte. nº 59 – 117.232/13 - Decreto nº 98 (15 de enero/2014)

En 2015, recibe Mención especial. Aporte a la Cultura-Sol Andino 2015, Otorgado por la Fundación Cable Express y Empresas asociadas.

El año pasado, en 2016 se le entrega el Premio ARTEA por su Honorable Trayectoria.

Alguna vez, y lo hemos charlado con Ana, ha confesado que sus premios mayores son sus hijos y sus nietos, porque es una madre amorosa y ama a sus retoños. También, por si algunos no lo saben, tiene una faceta “perruna” y “gatuna” por la que es capaz de sentarte detrás del asiento del conductor para que su amada pichicha vaya muy sentada de co-piloto.

Hoy, este Premio “no deja de ser un mimo y un estímulo” – dice desde la cabina de sonido del Salón Auditórium, a poco de viajar a Buenos Aires a recibirlo. Una mujer salteña de entre diez, son las que recibirán un Lola Mora. La distinción es una iniciativa impulsada por los senadores nacionales Juan Carlos Romero y Sonia Margarita Escudero (MC), por el merecido reconocimiento a la labor cotidiana de mujeres destacadas de la provincia de Salta en distintas áreas, que abarcan el conocimiento, el desarrollo científico y tecnológico o que se destaquen en tareas que recalcan sus valores humanos, solidarios, cívicos y democráticos.

Ana, en mi opinión, representa a la mujer del trabajo en la cultura salteña, un aspecto a veces poco observado.

Y como dicen sus versos… Ana es una mujer “que de pájaro tiene el alma/de pájaro, y de luna” (del poema “Figura”, en Historias que nunca contamos-Compilación).

- Entrevistas anteriores:

Ana María Parodi de regreso al escenario: “Soy una obrera teatral”
http://salta21.com/Ana-Maria-Parodi-de-regreso-al.html

La Parodi de gira con Sarah: “el único lugar posible donde estoy cerca del cielo”
http://salta21.com/La-Parodi-de-gira-con-Sarah-el.html

Ana María Parodi con Teatro Infinito: "el secreto es no conformarse nunca..."
http://salta21.com/Ana-Maria-Parodi-con-Teatro.html

Ana María Parodi: "Mi Victoria sobre lo imposible"
http://salta21.com/Ana-Maria-Parodi-Mi-Victoria-sobre.html

Ana María Parodi festeja 11 velitas del Salón Auditórium: "Con trabajo y más trabajo"
http://salta21.com/Ana-Maria-Parodi-festeja-11.html

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