Es una circunstancia de la vida tener que trabajar en un medio oficialista - lo fue y lo será- con la cabeza gacha, el ceño fruncido y el estrés redoblado. Pero habría que dejarle la empresa a sus empresarios... pegar el portazo. Liberarse. Después de todo, si no les quedara nadie de renombre, tendrían que conformarse con pasantes subexplotados - otra historia-.
Salta 21 recibió esta información:
El diario El Tribuno tiene empleados a periodistas que cobran por debajo de lo que establece el convenio entre ADIRA y FATPREN.
Sin embargo, parece que al momento de despedir a Melina Sola en 2009, y al momento de pagar su indemnización, tuvieron que pagarle también la deuda que tenían por no haberle abonado los montos de sueldos que le correspondían mientras trabajó en el diario. ¿No es esto una manera de reconocer que El Tribuno le adeuda dinero a sus empleados?
Hay jefes de El Tribuno que cobran sabrosos salarios, pero no es la situación de todos los periodistas, ya que hay bastantes que se ven explotados. No puede ser que una gran cantidad de periodistas cobre menos de lo estipulado en el convenio, en una empresa tan grande como El Tribuno.
¿Y por qué no hacen paro? Porque no hay garantías de conservar su trabajo. Hay periodistas que están pensando en volver al Sindicato de Prensa de Salta.
Pero surgen preguntas obvias:
Por qué el sindicato de prensa de Salta no hace lo suficiente?
¿Por qué el Ministerio de Trabajo de la Nación no hace lo suyo?
¿Será entonces que es verdad que Urtubey sigue de la mano de Romero?
¿Será verdad entonces que el Sindicato de Prensa de Salta transa con El Tribuno como se dice que lo hacía cuando tenía otras autoridades?
La opinión de Salta 21
Admiramos en particular a un periodista de lujo que tiene El Tribuno y a otro de Clarín; vale la aclaración porque creemos que ambos son los mejores periodistas de Salta. Uno, es de los pocos que hace periodismo de investigación, datero por excelencia, minucioso y detallista, rebelde, inconformista, informado, serio; una bellísima persona y un excelente cronista que deja en alto su profesión, a la que le ha dado su vida. El otro, inquieto, responsable, original, con un estilo propio, una máquina de generar notas de interés pero ante todo, cabal.
Otro periodista de El Tribuno, quien anteriormente trabajó en El Intransigente y fue compañero del Luciano Jaime, también merece gran afecto, admiración y respeto. Y quizá podríamos sumar a alguien más a nuestra lista de reconocidos y respetados.
Después podemos hacer otra lista con los que sólo cortan, copian y pegan, por ejemplo. Aunque la verdad, con lo que les pagan a algunos, el diario se merece eso: la chatura. Y en una última lista, la de cuarta, los obsecuentes. No sé dónde pueden ir los vendidos: creo que en una lista negra o rosa mejor, porque hacer listas negras suena muy fascista. Los que irían en la lista rosa son como apéndices del poder...
Por gente respetable de ese medio, vale la pena que hagamos esta nota, esta denuncia sobre su estado laboral. Además, ya sabemos lo que les pasa a los que reclaman: o los mandan a laburar en trampas armadas y terminan golpeados por policías truchos o los echan con una recomendación en la frente que diga: "algo habrá hecho".
El caso Melina Sola, sabemos, les colmó la paciencia a los empresarios. Un caso turbio del que conocemos - por boca de familiares directos- que reclamó el pago de horas extras y "la fueron". Y también sabemos- por boca de jefes del medio- sólo esto: "pero no fue así".
Difícil partida les toca en este reclamo porque siendo El Tribuno un medio subordinado al poder, ningún "cobista"- en el sentido positivo del término- podría traicionar los desleales intereses de la jefatura, mucho menos el de la cabeza, aunque convertirse en un traidor legal, sea el acto más heroico de insurrección a la razón de estado.
Recomendamos la lectura del ACTA ACUERDO ADIRA-FATPREN 2009-2010
http://www.fatpren.org.ar/Secciones...

