Para que nadie olvide: el Pianismo de Daniel Campos

El repertorio ofrecido fue de alta exigencia desde el intento de mostrar un abanico de más de 200 años de compositores franceses. Lo hizo con soltura, flexible articulación y perfecto manejo del pedal, denotando su cercanía con la elegancia, el refinamiento, la intima belleza de la música francesa de todas las épocas.

Salta, jueves 28 de julio de 2016. Teatro de la Fundación Salta. Daniel Campos (piano). Música francesa de los siglos XVIII al XX. Gavota y Variaciones en la menor (Jean-Philippe Rameau: 1683-1764). Preludio, coral y fuga (Cesar Franck: 1822-1890). Bailarinas de Delfos, Las Colinas de Anacapri, Pasos en la Nieve, Lo que el Viento del Oeste Ha Visto, Reflejos en el Agua (Claude Debussy: 1862-1918). Una barca en el Océano, Pajaros Tristes, Alborada del Gracioso (Maurice Ravel: 1875-1937). Temporada 2016 del Mozarteum Argentino Filial Salta.

Cada vez que regresa a su tierra, Daniel Campos, el aún joven pianista salteño radicado en Francia no solo trae su acendrado humanismo sino también la magia de su pianismo del que en distintas oportunidades he señalado su valor. Su recatada personalidad en casi todo momento común de su vida, se transforma y lo convierte en un intérprete de enorme estatura. El repertorio ofrecido fue de alta exigencia desde el intento de mostrar un abanico de más de 200 años de compositores franceses. El aspecto técnico, de gran relevancia en cualquier concierto, aquí queda relegado a un segundo plano cuando lo que se expresa en su intelecto sobre el teclado, es hacer música de efectos, estilos y épocas diferentes. Lo hizo con soltura, flexible articulación y perfecto manejo del pedal, denotando su cercanía con la elegancia, el refinamiento, la intima belleza de la música francesa de todas las épocas.

El inicio fue una gavotte con 6 variaciones (alegre, la primera, majestuosas la cuarta y quinta, delicada la sexta) del barroco francés J.P. Rameau, notable clavecinista, revolucionario pedagogo, de escritura que poco tenía que ver con el barroco italiano o alemán pues los franceses por esos años preferían la danza y el ballet. Buena transferencia de la sequedad del clave a la sonoridad del piano.

De pronto un salto hacia la segunda mitad del siglo XIX con el sereno C. Franck, el gran organista de su época, el que muestra obras magistrales como la escuchada esta noche. El que escribe un tema y se queda dando vueltas alrededor de aspectos secundarios del mismo. Desde el punto de vista del rigor constructivo, puede equivocarse pero su inspiración hace que su música esté dominada por la poesía sonora. El final de su preludio, coral y fuga muestra un laborioso contrapunto en la fuga que el oyente no puede dejar de asombrarse.

Llega el libertario, difícil, imprevisible y arbitrario C. Debussy, el verdadero impresionista en la historia de la música, el que rompe esquemas y presenta sus impresiones con sus veladuras, empastes tímbricos como quien se solaza al construir su mundo sonoro de un modo que está enfrentado con los más famosos de su tiempo. Es cierto que ganó el más grande premio académico, el de Roma, pero sus méritos están en formas y en estructuras muy diferentes. Fueron cuatro páginas de su Libro Uno y la final de sus conocidas Imágenes.

Finalmente el exquisito M. Ravel, el experto en describir con sonidos lo que ve o imagina. Con precisión de cirujano, es un virtuoso en elegir las combinaciones tímbricas más adecuadas, con las que el oído empatiza mejor. El melindroso músico francés construye con paciencia y sabiduría lo que intenta describir. Es cierto, su música tiene algunas influencias. Su madre española, su vinculación con el incipiente jazz y la natural y culta elegancia parisina. Un genio.

El cierre fueron tres bises argentinos. Una zamba del “Cuchi”, una danza de Botelli y otras danzas del período nacionalista de Ginastera. El retorno de Daniel fue un regreso con gloria.

Dejanos tu comentario

¿Un mensaje, un comentario?

moderación a priori

Este foro es moderado a priori: su contribución sólo aparecerá una vez validada por un/a administrador/a del sitio.

¿Quién es usted?
Su mensaje

Para crear párrafos, deje simplemente líneas vacías.

Facebook