Mitomanía y Cleptomanía (del derecho y al revés)

Lo más genérico son los funcionarios actuales (el gobierno nacional Macrista), esencialmente, Mitómanos y Cleptómanos compulsivos (por convergencia, Psicópatas consumados), y los mueve una gigantesca insensibilidad y fijación a los negocios rentables personales, por qué no reconocerlo de legítima patología.

Tanto una como otra son conductas muy reconocidas por la disciplina sicológica y fueron identificadas desde tiempos remotos, tan antiguos como la propia ciencia.

Mitomanía, Del griego Mythos (mentira) y manía (compulsión); es un trastorno sicológico que consiste en mentir de forma patológica, falseando la realidad. Se comenzó a utilizar la palabra mitomanía con el Prof. Francés Ernest Dupré alrededor del 1900. El mitómano tiene un motivo personal muy profundo para mentir y es que él se cobija en la mentira porque la verdad lo desenmascara: son manipuladores fervientes y tratan de convencer masivamente, resultando (en la reiteración) casi creíbles, por ese dogma que “Miente miente, que a la larga se instalará”.

La Cleptomanía (del griego κλέπτειν, "quitar", μανία, "manía") es un trastorno del control de impulsos que lleva al robo compulsivo de cosas. La persona que padece dicho trastorno recibe el nombre de cleptómano o ladrón compulsivo. El sujeto que padece cleptomanía no puede evitar el impulso de robar u obtener objetos, independientemente del valor económico de lo que roba; sufre de un deterioro laboral, familiar, personal y legal. Es un trastorno del control de impulsos y se ha clasificado como una adicción psicológica. La conducta es precedida por una ansiedad creciente que se alivia inmediatamente después de poseer el objeto deseado, reforzando así la conducta de robar. Dicho refuerzo es una de las causas por las cuales se mantiene la conducta problema.

La conducta de mentir repetida y sistemáticamente hace pensar que el Mitómano puede beneficiarse (perentoriamente). El Mitómano es alguien que miente de manera consciente, es lo que los especialistas llaman mentira patológica, ya que se trata de un trastorno de la personalidad. La mitomanía puede ser peligrosa en quienes se desempeñan en funciones públicas en las cuales es importante la versión que ellos pueden proporcionar como investigadores/periodistas/abogados/jueces/médicos/ gobernantes, porque en estos casos, se falsean datos o hechos para obtener beneficios personales o familiares que involucra hechos antisociales, propiamente delictivos, son conductas delictivas.

El Cleptómano, a diferencia del ladrón que roba por necesidad de satisfacer un impulso, mientras que el último roba, por diversión, necesidad de satisfacer un deseo material, económico o social llegando incluso al profesionalismo. La diferencia radica en que el ladrón lo hace por un deseo material y económico, o por necesidad.

Algunos de los componentes fundamentales de la cleptomanía incluyen: pensamientos recurrentes de intrusión, la impotencia para resistir la compulsión a participar en el robo, y la liberación de la presión tras el acto. Estos síntomas sugieren que la cleptomanía puede considerarse como un tipo de trastorno obsesivo-compulsivo. La causa de la cleptomanía no se conoce. Hay varias teorías que sugieren que los cambios en el cerebro pueden ser la raíz de la cleptomanía. La cleptomanía puede estar relacionada con problemas con una sustancia química del cerebro que ocurren naturalmente (neurotransmisor) llamada serotonina. La serotonina ayuda a regular los estados de ánimo y emociones. Los niveles bajos de serotonina son comunes en personas propensas a comportamientos impulsivos. La cleptomanía también puede estar relacionada con trastornos adictivos, y robar puede causar la liberación de dopamina (otro neurotransmisor).

La dopamina provoca sensaciones placenteras, y algunas personas buscan esta sensación gratificante una y otra vez. Otras investigaciones han encontrado que la cleptomanía puede ocurrir después de que alguien sufre una lesión en la cabeza. Se necesita más investigación para entender mejor todas estas posibles causas de la cleptomanía.

LA CONVERGENCIA

La correlación entre estas dos patologías, estalla en lo que se conoce como PSICOPATÍAS, que, también, constituyen conductas patológicas, muy estudiadas y reconocidas por las disciplinas que estudian las conductas individuales y fundamentalmente, aquellas que involucran (implican) convivencias sociales, caracterizadas como personalidades sicopáticas propiamente dichas o vulgarmente llamado Psicópata. El Psicópata tiende a una actuación vincular por la cual maneja las relaciones personales, siempre a favor y en detrimento o perjuicio de las personas que se vinculan con él. Tienen una característica por la cual ponen en juego todos sus argumentos, capacidad de seducción y liderazgo para utilizar las relaciones en su propio provecho.

Sus audacias generalmente terminan en una catástrofe para las personas por él estimuladas, pero curiosamente siempre él se pone a salvo de la destrucción. Suelen calentar la cabeza a los demás y luego quedar en el papel de víctimas o inocentes, con gran desfachatez. En el fondo no quieren a nadie más que a sí mismos (0 de solidaridad social). La indiferencia con que agreden al prójimo, muchas veces les ha valido el apelativo de “encallecidos”, “fríos”, “amorales”, o con ausencia de sentir culpa por nada, aunque a veces se disfrazan de bondadosos, cordiales, y solidarios, “encantadores”. En los casos más graves pueden recurrir a actos de extremo crueldad.

Lo más genérico son los funcionarios actuales (el gobierno nacional Macrista), esencialmente, Mitómanos y Cleptómanos compulsivos (por convergencia, Psicópatas consumados), y los mueve una gigantesca insensibilidad y fijación a los negocios rentables personales, por qué no reconocerlo de legítima patología sostenida en:

Potente impulso a robar objetos que no son necesarios para la sociedad (los salarios) (Patología del Avaro) y mentir impiadosamente con absoluta negación de la realidad. La transferencia despiadada (robo descarado) de los recursos del pueblo hacia la oligarquía empresarial.

Sensación de tensión creciente que conduce al robo y propulsa la mentira, resultado de las movilizaciones sociales y reclamos sindicales. La insensibilidad manifiesta hacia los fenómenos de despidos, que no le provocan la más mínima resonancia emocional.

Sentir placer o gratificación durante el robo y gozar de la mentira. Erotización de la maldad como desarrollo del goce. Gozan desmesuradamente con el sufrimiento popular, considerada mala palabra: “Los pobres creyeron que se podían igualar…”

Falta de vergüenza y culpa por los daños visibles a la comunidad. No tienen sentimiento solidario y comunitario. Descalabraron con los TARIFAZOS la economía familiar, sin sentir la menor sensibilidad social. Son imperturbables.

Desafectaciónón de los símbolos patrios y las representaciones que tradicionalmente remiten a la Historia específica y hace a su memoria –verdad y justicia. No tienen reparos en emitir inflación con billetes sin referencia humana; les da lo mismo un jaguareté que un palo pintado.

Lavadores compulsivos de los recursos productivos nacionales en Paraísos financieros. Es su fuerte, sacar los capitales del país para evadir impuestos nacionales.

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Mensajes

  1. No les digas todo eso a los Kirshner, Manghera. Dícelo también a los Macri y a los otros peronchos como él

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