Medicina Forense y Criminalística: lugar de los hechos (lève du corps)

Esta nota no pretende dar una clase académica, solamente informar al lector (y a solicitud de este medio) lo que corresponde hacer en hechos criminales si se cuenta con profesionales idóneos y equipamiento técnico-científico adecuado, por cuanto el examen del lugar del hecho significa las tres cuartas partes de la autopsia, por ende debe ser completo, metódico e ilustrado, es decir, que nada pase desapercibido, siguiendo un orden científico preestablecido y documentado con dibujos, esquemas y fotografías.

El equipo investigativo, desde el Juez, Fiscal, Médico Forense, hasta el último técnico, deben tener idoneidad científica en sus respectivas especialidades, no improvisados ni improvisaciones como realizar de noche este tipo de tareas, porque la observación de la escena es la diligencia técnica más importante que se realiza en toda la investigación criminal. Se requiere buenas condiciones de visibilidad e iluminación.

Un simple detalle que puede parecer insignificante o superfluo, puede ser valioso en la investigación, como por ejemplo el suelo donde ha estado apoyado el cadáver, si se trata de un pastizal, se puede establecer hasta la fecha aproximada de su permanencia en el mismo por las características del pasto (color, altura, etc.), comparado con el pasto de alrededor. Esto sirve como un dato más al estudio de la fauna cadavérica realizada técnicamente en forma correcta.

No teniendo acceso directo a las causas de los hechos criminales recientes de gran repercusión mediática, mi opinión es limitada a una crítica al haber sido parte del P. Judicial de Salta.

La Medicina Legal o Forense en la actualidad ha adquirido un gran desarrollo por el mismo avance de las ciencias de que se nutre, pero sin embargo en nuestra provincia se le da escasa valoración y no se exige como requisito obligatorio el título de especialista en Medicina Legal desde las diversas instituciones, especialmente desde el mismo Poder Judicial, Policía y Servicio Penitenciario, esgrimiendo como justificación la falta de especialistas para cubrir cargos de médicos legistas en dichas instituciones, o también considerando equivocadamente, a todo médico con capacidad pericial, ignorando la complejidad e importancia de la Medicina Legal.

Hoy, en casi todas las Facultades de Medicina, se dictan cursos de post grado de Medicina Legal de donde egresan especialistas con vocación y formación adecuada para ejercer la función. Es cuestión de llamar a concurso a nivel nacional (si no hay aspirantes locales), con buena remuneración (como en la mayoría de las provincias), acorde a la compleja función e importancia que contienen los conocimientos específicos médico-biológicos para resolver e informar los problemas que plantea la ciencia jurídica.

Tampoco confundir aquello con los cursos teóricos dictados en universidades privadas sin facultades o escuelas de medicina que llegan hasta otorgar un certificado con título de médico legista y con los egresados de éstas que -graciosa y descaradamente exhiben su condición de especialista- no se los ve en cursos, jornadas, seminarios, congresos, etc., sean nacionales o internacionales, para, por lo menos, estar actualizados en la especialidad que está en continuo avance de desarrollo.

También es un concepto equivocado de nuestros Tribunales, incluir en la lista de peritos a especialistas de alguna rama de la medicina (llámese traumatólogo, pediatra, ginecólogo o psiquiatra), que por más notable o profundo sean sus conocimientos, no tienen el hábito pericial que los capacite para actuar y responder con eficiencia ante los estrados de la magistratura judicial por desconocimiento del Derecho y de la Jurisprudencia, llevándolo incluso a formular afirmaciones que exceden el límite impuesto por la doctrina jurídica o a no mencionar los hechos negativos que en Medicina Legal tienen tanta importancia como los positivos, por lo que todo el saber médico difícilmente es aprovechado por el magistrado. Por ello –y mucho más- es necesario, en esos casos contar además con el título de Médico Legista.

Siendo el asesoramiento médico-legal ante los Tribunales cada vez más frecuente y necesario por cuestiones importantes y más complejas sobre las que hay que dar respuestas científicas, lamentablemente debemos agregar otras falencias, como falta de equipamiento necesario para la especialidad: morgue judicial con equipo de rayos, laboratorio anatomo-patológico, toxicológico, etc., etc., y porque no un laboratorio para la investigación de ADN, ya que se realizan obras no prioritarias de mucha menor importancia, se debe y se puede encarar estas necesidades que sí son prioritarias, imprescindibles e importantes en los momentos actuales de los avances técnico-científicos.

Hoy en día el desarrollo científico de la tecnología del ADN en el campo de la Medicina Forense no es desconocido ni novedoso, permite y posibilita el estudio de indicios biológicos mínimos y el Médico Forense (con preparación académica) se encuentra en una posición privilegiada para recoger indicios para el estudio y resolución de los diversos casos judiciales.

En nuestra provincia estas cuestiones permanecen en el descuido, dejadas a la buena suerte, ya sea por desidia, inoperancia o ignorancia de las autoridades competentes, habiendo tenido la posibilidad de aplicarlas cuando el que escribe esta nota estando a cargo del Servicio Médico Forense del Poder Judicial de Salta habiendo impulsado el desarrollo de la especialidad y asesorado y propuesto la creación de una Morgue Judicial con su debido equipamiento, no obtuvo respuesta favorable de la Corte de Justicia (periodo 1980-1991), uno de los motivos de su alejamiento del Servicio (imposible remar contra la corriente).

Esta es una decisión muy postergada, no es razonable seguir ignorando la importancia de la Medicina Legal como rama auxiliar de la Ciencia Jurídica, ya que la carrera de post grado de Medicina Legal (de Universidades con carreras de Medicina), capacita y faculta a los egresados con el título de Médico Legista periciar en relación a todo lo biológico del ser humano. Ha llegado el momento de plantear también la necesidad de la especialización para aspirar a cubrir cargos judiciales, policiales u otros que requieran el concurso del especialista en medicina forense, porque a nadie se le ocurre hoy en nuestra vida diaria recurrir a un psiquiatra por una afección ocular, o a un traumatólogo o un urólogo (por mencionar alguna otra especialidad), ya que sería un desatino sino recurrimos a un oculista. Así también en cuestiones judiciales, es oportuno y atinado recurrir al especialista, es decir al Médico Legista o Forense.

- El autor de la nota es Médico Legista (Título Universitario de Post Grado)

Miembro Titular de la A.M.F.R.A. (Asociación de Médicos Forenses de la R. Argentina).

Premio “E. Wilde” 1995 de la Fac. de Med. de la UBA.

Ex-Jefe del Servicio Médico del P. Judicial de Salta

paalvarez3@hotmail.com

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Mensajes

  1. Felicitaciones Dr. Pedro Alvarez
    Siempre supuse que el PODER JUDICIAL DE MI PROVINCIA, estaba en constante capacitación, atendiendo a los tiempos que corren y sobre los grandes avances que existen y aparecen a diario por diferentes medios tecnológicos, respecto al A.D.N. y otros avances técnicos científicos..
    Confío que la otrora desinformación e ignorancia pronto quedará en el pasado porque en la actualidad si hay jóvenes profesionales especialistas en medicina legal que contarán con los equipos técnico-científico adecuados. Para resolver hechos homicidas de los ciudadanos y extranjeros con capacidad pericial.
    Para no caer en la ridiculez de enviar muestras a otros países y costear gastos de quienes vienen del exterior a resolver casos que han llevado años esperando su disolución en nuestra bella provincia,

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