Marx Theatrum*

... intenté, con mi sangre a cuestas, proponer otra dialektikken; una dialéctica de la complejidad...

* (antes que me vayan a acusar una vez más, de plagio, enuncio que el título del artículo posee sus antecedentes en un opúsculo de Foucault –no esparzo que se inspira en él, porque Michel era un furibundo anti marxista**)

** El teórico galo llegó a vociferar

¡Que no se me hable más de (ese hombre)! No quiero volver a escuchar ni una sola palabra sobre este señor … Yo he acabado por completo, con Marx” –Macey, David: Las vidas de Michel Foucault. Ediciones Cátedra S. A., Madrid, 1995, nota 1, p. 14 que me disculpen los estudiosos de semejante Paul-Michel, “hajiman” gritar de esa forma no es únicamente, ejercer poder y violencia, sino que es alucinar que se es un Julio César en la Historia del pensamiento occidental y europeo, delirando estar en el mismo Panteón que un Karl y a Foucault, no le da para tanto [fue un intelectual brillante y un excelente escritor, “bayts’” no tan sobresaliente como para asemejarse a quien odia con esa furia, como para intentar derribar a Karell (soy yo el que se atreve a decirlo, sí; ése que arma y desarma un “ladthi mak” de fruta encendida, en un Teatro Levy –por su “sobrenome” y por leve–, en el cual la obra de Heinrich es continuamente, recomenzada y revisitada)].

Grafematología, “criptología”, deconstrucción y esquizoanálisis. Orden de la Ceridad*

Como para “torcer” más una dialéctica que ya está enmarañada al extremo, me permito usar como me parece, sin mayores rigores, términos que vienen de Guattari y que fueron sistematizados por Pierre-Felix y Gilles Louis René Deleuze en varios escritos, entre los que figuran Mil mesetas.

Lo que asoma intempestivamente, previo a lo que adelantamos intempestivamente, es lo “Fuera de lo dicho”, registro que estableciera un Armando Verdiglione, duramente impugnado por una lúcida, pero estirada, Roudinesco.
Ese fuera de lo dicho en lo dicho, podría homologarse con incontables reservas y matices, a una semiótica gramatológica pre significante.

Antes de abandonar esto sin más ni más, lo de la “criptología” viene de lo sugerido por Torok y su amante; es una suerte de psicoanálisis de lo más arcaico y de lo que puede encontrarse en la cripta de cada quien; es un desentierro de lo inconsciente del Inconsciente.

Es ese trabajo, es este enfoque el que habría, el que debiera haberse concretado con el pobre Mordejái.

Primeridad

Como lo delineé en otros sitios, desde 1975 está mais ou menos determinado que el “מרקסיזם” (marxismo) principió a gubiarse en cuanto tal, en parte, con el opuscolo que fue la alocución del General –“ژنرال”– en el deceso de Heinrich; en parte, por la difusión de las sentencias del Programa de Gotha y de los postulados de Erfurt, que se evaluaban un compendio del marxismo; en parte, por lo que editaban Bebel, Aveling, Longuet, Mehring, Lafargue, sabiéndolo o no “Friedrichen”, sin que él pudiera nada para impedirlo.

Atesis

Por “latest”, el marxisme se volvía un marxismo “sin potencia sísmica” o sin sismo, a causa de la ortodoxia que se configuraba alrededor de Bernstein y en lo nuclear, desde Kautsky (éste constituirá el kautskysmo, el que será una fracción del “măkèsī zhŭyì” de la Segunda Internacional, marxismo que gestará la reacción de Uliánov y es lo que decantará en el rusismo, en el sovietismo, en el bolchevismo, en el “dogmatic socialism”, que derrumbará el cogitatio de “Karell”, dando aire a los Weber, a los Durkheim, a los Bauman, a los Jürgen, a los Elias, a los Negri, a los Guattari, a los Foucault, a los Deleuze, a los Vattimo, a los Derrida, a los Freud, a los Mao, a los Lacan*, y a las múltiples corrientes que integrarán el maksis y el “λενινισμό” del fatídico Siglo XX, campos de los que me percibo al margine, aunque mi apuesta, lectura y propuesta en derredor de Levy sea una “dǔzhù”, una interpretación y una pwopozisyon plausibles, lo que torna a las apuestas, lecturas y propuestas de las que me distancio, una interpretación factible, entre otras, con lo que el leninismo es una de las lecturas posibles del amado por Hélèn, sin que pueda ser, con legitimidad, la “fortolkning” exclusiva, excluyente y global de Marx, que es lo que no aceptamos).

* Por más que Émile fuese genial, no sólo era anti marxistisk, sino que, además de autócrata, dogmático, sectario, ególatra, patriarcalista, machista, falocéntrico, ambicioso, no femenino, avaro, no feminista, era conservador y reaccionario, opinando que cualquier

“… Revolución es (únicamente, concretada) para (instaurar otro) orden” Roudinesco, Elisabeth, : História da Psicoanálise na França. A Batalha dos Cem Anos. Volume 2: 1925 –1985. Jorge Zahar Editor Ltda., Rio de Janeiro, 1988, p. 452 [ver http://www.salta21.com/Algunas-dificultades-de.html]. Y por más que no le quepa al panegírico del yerno de Jacques-Marie (pp. 37–38, 44), Émile era un patán, un grosero y un tirano [Miller, Jacques-Alain: Vida de Lacan: escrita para la opinión ilustrada. Grama Ediciones, Buenos Aires, 2011, p. 36].

Segundidad. “Affermazione”

Por nuestro lado, intentamos una genunina contribución y no repetir hasta el aburrimiento, que la biànzhèngfǎ es la dialéctica de la Fenomenología del Espíritu, que encima está recontra mal traducida y malversada, incluso por los mismos Engels y por su amigo, que es también el mío.

La “диалектика” hegeliana de la Fenomenología… es una dialéctica “tripartita”, siendo sus instantes, en un riguroso alemán, la afirmación (y no la “tesis”), la negación –y no la aberración de la “antítesis”– y la doble negación (y no la “síntesis”).

Tercidad. “Verneinung”

Pero..., intenté, con mi sangre a cuestas, proponer otra dialektikken; una dialéctica de la complejidad, de los sistemas alejados del equilibrio, aun cuando se me haya fusilado con respecto a eso –ir a http://salta21.com/Termodinamica-o-Termodinamicas.html.

Fue así que delineé una interacción del “clinamen”, lo que empujó a una docente de la Facultad de Humanidades de la inefable UNSa., cuyo hijo tiene, para el pesar de esa ex colega y para acaso, la amargura de él, uno de mis nombres, que había plagiado el libro de Michel Serres El nacimiento de la Física en el texto de Lucrecio es uno de los motivos por los que dije, hace tiempo, que era prematuro con relación a varios…, sin ser hijo de nadie [y es literal; mis padres, re/negaron de mí –tuve que engendrarme a mí mismo, sin ser ni padre, ni vástago, ni hermano, a raíz de que mi hermana viva se apartó de mí, mi hermanita fallecida, muerta está y mis descendientes biológicos también me ocluyeron, “salvándose” a sí mismos (https://www.youtube.com/watch?v=lUWnh6K2R_o (instante de la “gramatología deconstructiva contra significante”)].

Cuarticidad. “Duobla negativa”

Ese feedback es una dialéctica “menor”, no filosófica, no metafísica y pretendidamente, auténticamente materialista, al revés de lo que logra o desbarata, Mao.

Quinteridad. “Desvío”

En esa dialek’tika, late una “Ceroidad”, una Primeridad, una “Atesis”, una Secundidad, una “Tercidad”, una Cuarteridad, una “Quintidad” o clinamen, una “Sexticidad” o diseminación, una Sexteridad o Segunda Ceroidad, una “Octidad” o Segunda Primeridad, una Novenidad o Segunda Secundidad, una “Dectidad” o Tercera Ceroidad, una Oncenidad o Tercera Primidad.

“Sexteridad”. Ramificación

Si pudo haber un antecedente respecto a la dialéctica del desvío, no lo hay con relación a una “dialectique” neo peirceana y re interpretada en ortografía deleuziana. No.

¿Y qué puede significar eso? Lo ignoro. Constato lo que sucede y hago acontecer lo que digo.

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