Macri lanzó iniciativa para evaluar y mejorar la educación

Fue ante una decena de gobernadores, intendentes y autoridades de todo el país. Se harán jornadas de diálogo y consultas ciudadanas a través de plataforma online y redes sociales.

El presidente Mauricio Macri lanzó ayer martes la iniciativa "Compromiso por la educación", que busca evaluar a docentes, alumnos y colegios, con el objetivo de mejorar los niveles de calidad e inclusión escolar.

"No le tengamos miedo a la transformación y al cambio", resaltó el mandatario nacional junto al ministro de Educación, Esteban Bullrich, y una decena de gobernadores, intendentes y autoridades educativas de todo el país.

Según sostuvo, "la educación, cuando funciona, es la principal herramienta para igualar oportunidades".

"Por eso es que hemos decidido evaluar y trabajar. Evaluar si lo que nosotros hemos escrito se va cumpliendo. Desde esa evaluación hasta la de cada escuela, cada alumno, cada docente", sostuvo el jefe de Estado.

En el Centro Cultural Kirchner, Macri definió la educación como un "tema central para el futuro" y advirtió sobre las "estadísticas preocupantes" en ese área.

"Necesitamos que los chicos y los padres sepan si los chicos están aprendiendo y nuestros docentes también tienen que saber que cuentan con las herramientas necesarias para transformar nuestras escuelas en verdaderas fábricas de sueños", subrayó el líder del PRO.

Y agregó: "Estoy a disposición, Esteban, para todo lo que se necesite. Con coraje, emprendamos sin miedo las reformas que hagan posible esto. No le tengamos miedo a la transformación, al cambio. El mundo es muy desafiante, pero también genera gigantescas oportunidades".

"Venimos de tan atrás que haber hecho ese acuerdo en Purmamarca es un punto de partida inédito y muy valioso", resaltó Macri, en alusión al acuerdo firmado por la Nación con las provincias sobre ejes en común en las políticas a seguir en la cuestión educación.

Respecto a las reformas que impulsará el Gobierno para revertir las "estadísticas preocupantes" en educación, el Presidente instó a los involucrados a "transpirar mucho la camiseta para que esto se transforme en hechos reales".

"Compromiso por la Educación es una invitación a todos los argentinos a involucrarnos en el desafío de alcanzar una educación inclusiva y de calidad. Este desafío requiere la participación y el compromiso de cada uno de nosotros para afianzar el vínculo entre la escuela, las familias y la comunidad", informó el Gobierno.

Del acto participaron la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y sus pares de Chaco, Domingo Peppo; de Córdoba, Juan Schiaretti; de Corrientes, Ricardo Colombi; de Jujuy, Gerardo Morales; de Mendoza, Alfredo Cornejo; de Neuquén, Omar Gutiérrez; de San Juan, Sergio Uñac; de Santa Cruz, Alicia Kirchner; de Santiago del Estero, Claudia Ledesma Abdala; de Formosa, Gildo Insfrán, y de Río Negro, Alberto Weretilneck.

Según explicó la cartera que lidera Esteban Bullrich, el compromiso fue consensuado por el Gobierno nacional y el Consejo Federal de Educación, integrado por el Ministro de Educación, los 24 ministros del área y los representantes del Consejo de Universidades.

Para implementarlo, se llevarán adelante jornadas de diálogo en las escuelas y universidades, mesas de trabajo regionales y municipales con la participación de referentes de los distintos sectores de la sociedad, y consulta ciudadana a través de plataforma online y redes sociales.

- Cadena 3

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Mensajes

  1. Mentirositos los chicos PRO. Estamos, no sólo, ante la peor decadencia educativa, sino ante una descomunal desarticulación de los beneficios sociales logrados. A saber:
    1) los programas Jóvenes y Memoria,
    2) Educación y Prevención de Adicciones,
    3) Comunidad y Convivencia Escolar, y
    4) también los Centros de Actividades Infantiles (CAI) y
    5) de Actividades Juveniles (CAJ), que mantenían abiertas las escuelas los fines de semana con actividades artísticas y deportivas.
    6) Asimismo liquidaron el Plan Fines (para completar estudios),
    7) el de Mejoras Institucionales (PMI) y
    8) han discontinuado la compra y distribución gratuita de millones de libros a todas las escuelas del país.
    9) Además, se cargaron todos los equipos técnicos de la Educación Intercultural Bilingüe (que atendía a la población que habla idiomas de pueblos originarios),
    10) el Programa de Educación Artística (desmantelaron las Orquestas Infantiles y Juveniles nacionales), y
    11) liquidaron el Programa de Educación en Contextos de Encierro (para las escuelas en cárceles, orfanatos y hospitales), y
    12) todos los programas de Educación para Jóvenes y Adultos.
    13) Y por supuesto eliminaron el Programa Nacional de Educación Sexual Integral (ESI), que en todos los niveles educativos se concentraba en la prevención de las distintas formas de violencia de género, bullying, abusos y discriminación. Y del cual la mañana del pasado miércoles 7, en la esquina del Ministerio de Educación, sobre calle Marcelo T. de Alvear, aparecieron muchas bolsas de basura llenas de estos materiales educativos.
    14) Y ni se diga la destrucción de hecho del Plan Nacional de Lectura, precarizados vía contratos de la Unesco y algunas universidades nacionales.
    15) Pero sin dudas lo más grave y repudiable de tan malsano accionar es el congelamiento de “Conectar igualdad”,

  2. todos programas para justificar el choreo. ladrones!!!! El plan mejora sigue, FinEs sgue, Conectar sigue, CAJ sigue...paren de mentir los fansss. Conectar funcionó como la cara de la expresidente. Y el resto... hay que preguntar por las facturas a los directores/as. Destruyó la educación la Cristina... al país lo destruyó...

  3. El sistema educativo argentino está en el peor momento de su historia. La calidad de la enseñanza en la mayoría de las escuelas públicas y privadas del país se ha deteriorado enormemente en los últimos veinte años, y la mezcla fatal de ineficiencia del Estado y de populismo barato en grandes dosis son los principales responsables.
    Hoy, de cada cuatro chicos que empiezan la escuela secundaria solo dos la terminan y obtienen su título. Pero de esos dos solo uno puede leer y escribir correctamente y comprender un texto. Estos datos no son inventados, surgen de estudios realizados por institutos especializados en el tema y del informe de las principales universidades públicas del país. A tal punto es grave la situación que, por ejemplo la Universidad de Buenos Aires (la UBA) tuvo que habilitar, dentro del CBC, un curso especial de lecto-escritura y comprensión de textos, de varios meses, para ayudar a los jóvenes egresados del secundario que aspiran a ingresar a la educación superior y morigerar de ese modo los bochazos que año a año los dejan en el camino.
    En las pruebas internacionales PISA nuestros jóvenes han ido bajando la puntuación en la última década. Países como Chile, por ejemplo, están por arriba de nosotros.
    El gobierno anterior se vanagloriaba de haber incrementado el presupuesto destinado a la educación, lo cual es cierto: en los últimos años destinó a ese rubro el 6% del PBI, uno de los valores más altos de la historia. Pero eso no se ha traducido en mejor calidad de la enseñanza; tampoco se ha establecido un sistema de medición o de indicadores de desempeño (KPI, por sus siglas en inglés) que permitan establecer cuánto se ha avanzado, si la inversión ha sido fructífera y qué correcciones habría que hacer. Si la enseñanza no ha mejorado, si los docentes (maestros y profesores) siguen ganando una miseria, si las escuelas públicas tienen graves carencias, la pregunta es adónde fue o va a parar ese dinero.
    Todos coincidimos en que el momento más alto de la calidad de nuestro sistema educativo fue la década del sesenta (incluso se señala simbólicamente a la “Noche de los bastones largos”, en Julio de 1966, como el día en que empezamos el declive, muy leve al principio, pero con los últimos veinte años en que el sistema empezó a colapsar). En aquél pico de la enseñanza pública se veía claramente la presencia del Estado, pero además se inculcaba en los jóvenes la cultura de la dedicación y el esfuerzo, y el esfuerzo tenía su premio. Esto posibilitó la famosa movilidad social, que permitía que un chico nacido en un hogar pobre llegara a tener un título universitario.
    Países como Costa Rica o Cuba tienen muy buenos sistemas educativos, lo cual nos hace ver que la eficiencia en el manejo de le escuela pública no es una cuestión de regímenes de derecha o de izquierda. Rafael Correa, el actual presidente de Ecuador que integra el grupo de mandatarios de izquierda en América Latina, está introduciendo grandes cambios en la educación de su país para lo que ha recurrido a la experiencia de países como Finlandia o Suecia, pero a la vez ha impuesto grandes exigencias para educadores y educandos, con premios a la excelencia.
    No sé si alguna vez recuperaremos el liderazgo que alguna vez los argentinos tuvimos en América Latina en cuanto a la calidad del sistema educativo público, pero, mientras tanto, bienvenidas sean las iniciativas que inicien el camino para su recuperación, tal como lo anunció el Presidente Mauricio Macri y el Ministro de Educación. Ojalá, esta vez, no quede en una mera intención.

  4. Coincido con Andrea. Muchos planes siguen pero sin ser ya panfletarios. Basta con acercarse a los colegios. Dejen de mentir

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