
Alumbrera tiene piedra libre y la UNSa se quema
El Consejo Superior aceptó el dinero de Alumbrera pese a la oposición de los estudiantes, de la sociedad y al escándalo en medios nacionales y provinciales. Justificaciones de todo tipo no pueden frenar el bochornoso dictamen que permite a la UNSa acceder al dinero sucio.
Así escribieron los estudiantes de Humanidades el 13 de agosto
No al dinero sucio de Minera Alumbrera/ YMAD
El Consejo Superior de nuestra universidad debe decidir si acepta o no el dinero otorgado por minera La Alumbrera Ltd. que el CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) se encargó de aceptar y redistribuir entre las distintas universidades nacionales del país.
Este monto procede de un porcentaje que YMAD (Yacimientos mineros de agua de Dionisio) debe otorgar, por ley al CIN. YMAD es una empresa interestatal de derecho privado entre Catamarca y Tucumán (la U.N.T. es quién registra el descubrimiento del yacimiento). Para poder explotar dicho yacimiento YMAD se unió a una minera multinacional, Bajo La Alumbrera Limited. Este proyecto minero actualmente tiene como grupos propietarios a Xstrata Cooper, Goldcorp Inc. y Yámana Gold, todas a excepción de Xstrata que es de origen Suizo, corresponden a capitales canadienses. YMAD recibe el 20% de las ganancias de la explotación de este monto, según la Ley 14.771 del año 1958, a la provincia de Catamarca le corresponde un 60%, a la Universidad de Tucumán un 20% y el 20% restante se dirige al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las demás universidades nacionales. Ahora, a la UNSa.
Aunque el inicio de actividad del emprendimiento minero Bajo la Alumbrera fue en 1.997, recién en el año 2008 la empresa direccionó lo que corresponde por Ley al CIN otorgándole $50 millones. Durante 10 años la empresa no acató esta disposición legal y fue recién después de que el senador Saadi (gobernador de Catamarca cuando empezó la explotación) hiciera una presentación en el senado y en paralelo al procesamiento del Vicepresidente de la misma, Julián Patricio Rooney por daño ambiental debido a la contaminación de las aguas del canal de desagüe DP2 donde se filtran los desechos de la planta de filtrado del concentrado del mineral, que se entregó las partidas correspondientes. Es oportuno describir por qué:
Este filtrado no es la única degradación ambiental que provoca la minera. La metodología de extracción de mineral metalífero “a cielo abierto” como la que emplea La Alumbrera, consiste en la utilización de cianuro en grandes cantidades para separar el oro del resto del material removido; esto resulta sumamente económico pero altamente tóxico y mortal para la flora, la fauna y los seres humanos ya que destruye el medio ambiente local contaminando el agua, el suelo y el aire.
• El recurso natural de por sí más contaminado es el agua: por un lado la empresa consume alrededor de 100millones de litros por día lo que trajo como consecuencia que en la comunidad de Sta. María el acceso al agua se redujera en un 40% y que el sector agropecuario dejara de producir por falta de la misma en un 70%. Por otro lado las numerosas denuncias de mineraloductos rotos develan que los ríos, diques, lagunas y arroyos de los que se sirve la población para uso doméstico y para los animales corre el riesgo de estar contaminada con residuos tóxicos. Sucedió en el río Villa Vil en el 2004 o en el 2003 en Ampujaco, dpto. de Belén en Catamarca.
• Consumo extraordinario de energía: En medio de la crisis energética que sufre el país el consumo de este emprendimiento por sí solo representa el 68% de todo el mercado provincial y el 15% de todo el NOA.
• La contaminación del aire no es ajena a la minería y tanto las partículas de sustancias que se emplean para la extracción como los restos del mineral extraído se dispersan por el aire y se adhieren en los tejidos de los seres vivos. Ej. entre 1998 y 2002 el número de patologías respiratorias en niños aumentó en un 63%.
• Y a causa de la actividad minera en general el suelo de estas regiones sufre de erosión lo que aumenta las zonas de desertificación anulando las posibilidades de un desarrollo económico sustentable.
Este es sólo el comienzo de una cadena de daños ambientales que parece no tener fin y que pretende hacernos cómplices con las cuantiosas sumas de dinero que ofrecen a las universidades nacionales; buscan hacernos partícipes de la depredación que sufren los ecosistemas en base al daño de sus bienes y recursos naturales que terminara afectando a la sociedad en su conjunto en un silencioso eco-genocidio cuyo impacto profundo repercutirá en futuras generaciones.
Se hace claro el gran perjuicio social que acarrea consigo la práctica de este tipo de explotación minera. Aunque los casos citados corresponden a generalidades la cantidad de hechos que atentan contra la estabilidad de la región merecería un gran informe. Testimonio de esto dan las decenas de asambleas ciudadanas de los poblados de Catamarca, Tucumán y Salta que expresan constantemente su repudio hacia la progresiva destrucción de los recursos naturales y de la sus comunidades. Denuncias fundamentadas en investigaciones por parte de profesionales, y organismos privados y estatales.
Además de movimientos sociales y ambientalistas que rechazan la aceptación de este dinero, se encuentra la Facultad de Filosofía y Humanidades, el Consejo Consultivo de Cs. De la Información y la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba que ya repudiaron formalmente estos fondos; por otro lado la sede Esquel de la Universidad Nacional del Sur, en tanto también el centro de estudiantes de Geografía de la Universidad Nacional de Luján elevó una carta abierta en la cual manifestaron su rechazo. Por otro lado, profesores de la UBA dirigieron una carta al rector Rubén Hallú solicitando que la Universidad rechace los fondos de la Alumbrera.
El Consejo Superior de la UNSa recibió una carta de Autoconvocados del Valle Calchaquí dpto. Cafayate y San Carlos, quienes adjuntaron una carta y un informe elaborado por la Organización por la paz y la justicia que preside el premio Nóbel de la paz Adolfo Pérez Esquivel y su asesora Juliette Renaud.
Pese a todo en nuestra universidad, el Consejo Superior todavía no ha terminado de definir su postura frente a esto. En la penúltima sesión se decidió crear una comisión para estudiar la situación pero ya pasaron varias semanas y dicha comisión todavía no se ha conformado. Cuando es claro que recibir estos fondos son coerción directa hacia la conformación de una universidad pública, autónoma y de espíritu crítico, nos preguntamos cuál es la discusión que se debe entablar en Consejo Superior; Si se acepta este dinero sabiendo su procedencia o si se dedica a desarrollar un proyecto de cambio cualitativo y cuantitativo para que el desarrollo de la educación nacional no esté condicionado por intereses de sectores privados que intentan gobernar la producción académica.

