Jorge Rojas, el nuevo disco del exitoso nochero solitario

Jorge Rojas volvió al rodeo, estrenando capa y toro nuevo. El ahora solitario nochero se dio el gusto de hacer un disco, según sus palabras "muy personal” a la medida de sus preocupaciones y por supuesto de sus fanáticas.

“Jorge Rojas" tal el nombre de su última producción, muestra a un Rojas muy preocupado por dejar bien en claro -para los que todavía dudaban- que él es un compositor y puede hacer las cosas serias y por qué no divertidas también: en el disco hay diez composiciones que le pertenecen, a las que se suman una de Carlos Carabajal y otra del Cubano Polo Montañés.

Lejos del “cantautor de categoría que combina la composición profunda -una característica de sus letras- y la interpretación que llega hasta el fondo del alma”, rasgos que según la discográfica Emi y la agencia noticiosa oficial Télam posee el cantante salteño, el álbum exhibe una anemia letrista que se hace evidente aunque su autor diga que "son ideas que estaban en su cabeza desde hace mucho y ahora maduraron".

Algo demacrado, el disco muestra composiciones de un Rojas que sigue insistiendo en su veta romántica-social. Como para reafirmar que todo artista debe tener además de su lado romántico está la preocupación de contarles por ejemplo a los habitantes de Buenos Aires y de todo el País cómo viven sus vecinos de Santa Victoria. Una suerte de demagogia musical, ya que aquellos vecinos no podrán verlo en el teatro Opera, ni siquiera por televisión, ya que direc- tv, todavía no llega.

Lo mostrado en el recital del teatro Opera en Buenos Aires, donde, además estuvieron -cómo van a faltar- los temas nocheros que hicieron famoso al cuarteto salteño en sus mejores épocas (bastante alejadas ya) y que la picardía del muchacho nacido en Neuquén hiciera registrar en un disco grabado en vivo con la excusa del recuerdo.

Rojas viene de una intensa campaña, acompañada del aparato publicitario de la Emi, que lo tiene en su catálogo. Si bien los números como en todo movimiento de campaña vienen inflados, hablan de un Jorge Rojas adelantado y superando por varias cabezas a sus ex compañeros de camino.

En Italia cantó a dúo con Andrea Bocelli, y por estos lares los festivales, que pueden costear el espectáculo, lo tienen de referente. Las tres presentaciones previstas pasaron a ser seis y ahora se anuncian que serán en definitiva dieciséis.

En el teatro Opera hubo poco folklore, mucho de baile y meneos para deleitar a las mujeres de todos los pesos, que son la amplia mayoría. Ellas corean los temas y chillan con cada movimiento del solitario nochero.

La clave del éxito

En una apuesta inteligente, el disco, tiene la misma fórmula que dio de comer a los hermanos Teruel por más de quince años; fórmula a la cual Rojas parece haber adoptado como marca registrada.

Una melosidad empalagosa mezclada inteligentemente con efectos que resaltan su figura. Guiños constantes a un público cautivo y expectante por el próximo movimiento de Rojas. Mucho ruido a lo Carlos Vives, hacen de Jorge Rojas el icono preferido de las adolescentes y las que ya no los son tanto, quienes coparon y prometen copar los recitales futuros.

Hoy por hoy, junto al Chaqueño Palavecino, Rojas es el ganador indiscutido en esta suerte de lista preferencial en el folklore.

El alejamiento bien planeado de Los Nocheros dio los resultados esperados: Jorge Rojas en vez de dividir las aguas sumó público a sus recitales y en torno a su figura de niño adolescente está trabajando sus perfiles de compositor y productor que tanto trabajo le consumen.

En vez de perderse como tantos en el mar de su solitaria vanidad, Jorge rojas capitalizó su mediática salida del popular grupo musical que lo lanzó a los brazos de miles de fanáticas y hoy, más sereno, reconoce que a pesar de no hablar con sus ex compañeros, las puertas están abiertas.

Aunque sus procedimientos de prensa y mediáticos no sean muy diferentes, mientras el solitario Rojas se vuelve más amable, Los Nocheros se pelean con cuanto periodista mencione a Jorge Rojas.

Por el momento quien tiene las puertas abiertas de par en par es el que podría llegar a ser la próxima pérdida nochera: Rubén Ehizaguirre, muchas veces tentado para el duro camino del solista. Hoy por hoy, el mejor amigo de Jorge Rojas, fue invitado para la primera noche en el Opera a cantar la “Canción del Adiós”, letra del cubano Ángel Buesa. Y quien sabe, quizás, muy pronto Ehizaguirre sea noticia en el ámbito de la música popular Argentina.

Lo cierto que siempre fieles a su público, Rojas y Ehizaguirre terminaron cantando todos los temas que tenían previstos para aquella noche. Una actuación que rememoró a Los Nocheros en su mejor momento y demostró que para la química nochera no hacen falta ni los hermanos Teruel.

Una anécdota para el recuerdo: a la salida del teatro, demasiadas mujeres tratando de tocar a su ídolo o sacarle una firma. Lo llamativo es que la gran afortunada de la noche llegó hasta el ídolo salteño y logró que éste le estampara su rúbrica en el CD que llevaba. Una pena, que el disco en cuestión era pirata. Ese seguro que no entra para el conteo del disco de oro que seguramente muy pronto recibirá Jorge Rojas por “Jorge Rojas”.

Desde Buenos Aires, para Salta 21.

Jaro Godoy


Muy personal el comentario sobre el nuevo disco de Jorge Rojas, creo que el autor no está muy alejado de la realidad folklórica que vive nuestro alicaido país. Demasiados realitis que son puro humo nos distraen de la buena música y parece que hay mucha gente que se contagia.

Javier Maldonado. España.


Señor Godoy: Ante todo respeto las opiniones de los demás, pero también quisiera dar mi opinión. Soy seguidora de Jorge Rojas y me parece que su nota, que deja a las claras que Jorge no es de los cantantes de su preferencia, está muy lejos de plasmar la realidad de lo que Jorge hace. Lamentablemente, tenemos muchos cantantes que sólo están sobre un escenario por una cuestión de suerte. No es el caso de Jorge ya que es absolutamente profesional y ha sido dotado de una de las mejores voces del folklore.

Si a usted no le gusta, todo bien. No podemos estar teniendo todos los mismos gustos, pero me parece que ha sido demasiado subjetivo al hablar como lo ha hecho de Jorge. También debería saber que las canciones que él editó en su disco en vivo (y que vienen de su época nochera) son de su autoría, con lo cual tiene el derecho de hacer lo que le plazca con ellas. Después de todo, en su momento les ha dado éxito a los Nocheros, cuando él formaba parte del grupo.

Usted también comenta que Jorge se preocupa mucho por plasmar cómo viven los que están en Santa Victoria a los que estamos en Buenos Aires, cuando en Santa Victoria no hay siquiera TV. Si vamos al caso, hay tantas composiciones que describen tantos lugares que muchos no conocemos y no por eso los desvirtúan a sus compositores ni a las canciones en sí. Creo que ha demostrado usted claramente que Jorge Rojas no es un cantante que forme parte de la lista de sus artistas preferidos. Y en esos casos, a veces, es mejor no decir nada. Porque queda fuera de contexto.

Cris