Empleados judiciales escracharon a Zannini en Santa Cruz: "chorro", "corrupto" - le gritaron

Los gremialistas siguieron al ex funcionario durante aproximadamente tres cuadras, lo insultaron y grabaron un video con las agresiones.

Un grupo de manifestantes escrachó ayer al exsecretario Legal y Técnico de Presidencia, Carlos Zannini, cuando salía del Banco de Santa Cruz, donde cumple funciones dentro del directorio como representante del gobierno provincial.

El exfuncionario kirchnerista fue interceptado en la mañana de este martes por empleados judiciales que casualmente habían instalado una carpa a unas cuadras de la entidad financiera desde hace varios días para reclamar una mejora salarial y pagos adeudados.

Los gremialistas siguieron a Zannini durante aproximadamente tres cuadras, lo insultaron y grabaron un video con las agresiones que luego circuló por los medios de comunicación y las redes sociales. El exfuncionario nacional salía en aquel momento de la sede central del Banco de Santa Cruz, ubicado en la intersección de la calle Errazuris y la avenida Néstor Kirchner.

Según detalla el medio local Opi, este edificio está ubicado a unas cuadras del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, donde mantenían su reclamo los trabajadores. Zannini cumple en el banco funciones como director en representación del Gobierno provincial, a cargo de Alicia Kirchner.

Como se puede ver en el video difundido, cuando advirtieron la presencia del referente kirchnerista, los presentes comenzaron a tocar los bombos y a gritarle cosas como "Chorro", "ladrón", "Hijo de puta", "devolvé lo que te robaste", "tenés que ir preso", y otras cosas similares.

Ante esta situación, el excandidato a Vicepresidente del Frente para la Victoria cambió su rumbo y se dirigió rápidamente a la librería "Ateneo NK", de su amigo Rudy Ulloa.

En aquel edificio, Scioli y Zannini habían lanzado tiempo atrás la candidatura de Máximo Kirchner, ahora diputado nacional por Santa Cruz. Los manifestantes acompañaron al exfuncionario durante todo su trayecto, continuando con las agresiones verbales, hasta que entró a la librería y se quedó en el lugar a la espera de que la muchedumbre se dispersó.

- Diario Uno