Dramático recordar que Argentina pudo haber terminado como Venezuela...

A comienzos de mayo, el periódico venezolano, El Nacional, reportó que 6 miembros del Ejército venezolano habían sido detenidos por las autoridades por ser descubiertos robando cabras. Los soldados confesaron el hecho y explicaron que lo hicieron para alimentarse, ya que no había comida en sus cuarteles. Más de medio millón de militares y milicianos venezolanos iniciaron 2 días de ejercicios de defensa, bajo un estado de excepción y de esfuerzos internacionales por abrir un diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición.

La tensión social que se vive en el país bolivariano, en el que de 2012 a 2015 aumentó 100 veces la mortalidad infantil (según un informe del Congreso citado por el The New York Times), en el que los trabajadores estatales trabajan 2 días para ahorrar la poca electricidad que queda, en el que los hospitales carecen de agua y jabón, es cada vez más difícil de contener.

Venezuela está asfixiada por la más alta inflación del mundo (180,9% en 2015) y una crítica escasez de alimentos y medicinas. Las proyecciones de inflación para 2016 ascienden a 700%. La economía se contrajo -5,7% en 2015 y lo hará aún más este año. En las últimas semanas se han agudizado los intentos de saqueos a comercios y las protestas callejeras en varios sitios del país.

El presidente, Nicolás Maduro, huye hacia adelante y, entonces, dice estar decidido a “radicalizar la revolución”. Él declaró el estado de excepción y emergencia económica, y ordenó realizar ejercicios militares para afrontar lo que denunció como una amenaza externa, con la que justificó la imposición del estado de excepción. Más de medio millón de militares y milicianos venezolanos iniciaron el viernes 20/05, 2 días de ejercicios de defensa, bajo un estado de excepción y de esfuerzos internacionales por abrir un diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición. Además, afirmó que su Gobierno tomará las fábricas paralizadas y apresará a sus dueños, que no están produciendo por falta de insumos.

“Planta parada, planta entregada al pueblo”, dijo el sucesor de Hugo Chávez. La oposición, representada por la alianza de partidos políticos Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha convocado a manifestaciones callejeras para presionar al Consejo Nacional Supremo Electoral (CNE) –controlado por el chavismo– a que realice los trámites para un referéndum para revocar el mandato de Maduro. Crecen los temores de un estallido social.

“Los analistas y observadores especulan sobre los siguientes escenarios: una rebelión pública, un golpe militar, o un gobierno de Maduro cada vez más autoritario para mantener a raya el conflicto y mantenerse en el poder”, escribió el portal Infovzla. Sin embargo, el sucesor de Hugo Chávez hasta sigue siendo un político relativamente popular en Venezuela: hubo manifestaciones en contra pero también a favor del Gobierno.

“Nicolás todavía tiene un 30% de aprobación. Piense en ello. 3 de cada 10 venezolanos miran esta catástrofe y piensan ‘sabes, el Presidente está haciendo un trabajo decente….’ Y entre los pobres (…) la proporción está cerca de 2 de cada 5”, escribió el portal Caracas Chronicles, basándose en datos de la consultora Venebarometro para abril 2016.

18 protestas “invisibles” por día

El periódico digital español El Confidencial, plantea: “Las condiciones para que la olla a presión de Venezuela estalle están dadas y, sin embargo, ‘no pasa nada’. Quizá porque los que esperan que algo pase tienen la expectativa de un algo grandilocuente, un hecho abrupto, determinante y definitivo que cambie el destino del país de un día para otro, y se basan para ello en claves que, vistas desde fuera, habrían tumbado ya al Gobierno más sólido. Mientras, el día a día se llena de algos pequeños, dispersos, que ya forman parte de una extraña cotidianidad que recuerda al síndrome aquel de la rana. Ese donde el batracio está dentro de una olla con agua templada a la que se le sube poco a poco la temperatura. Y se va adaptando hasta que, en un punto, muere cocida. Además de la costumbre, hay otros elementos que podrían frenar un desenlace con estallido social.”

Según la BBC, en Venezuela suceden todos los días protestas “invisibles”. Entre enero y abril de este año, la ONG Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) confirmó 2.138 protestas y 166 saqueos o intentos de saqueo. "La mayoría de ellas son por temas sociales", le dijo a BBC Mundo, Marco Antonio Ponce, director del OVCS. “Y este año hemos visto un incremento de las protestas por alimentos, que se dan en las colas cuando la gente pierde la paciencia al ver que los productos no llegan, o no los tratan bien, o no les alcanza a todos, o ven corrupción en las autoridades”, explicó. Esto significaría que hay un promedio de 18 protestas al día en Venezuela, “invisibles” porque no llegan a ser reportadas por los medios.

Maduro ordenó a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) sacar la artillería para prepararse ante una agresión externa: “Este referendo es para generar las condiciones para calentar las calles y justificar un golpe de estado o una intervención extranjera, para eso lo están intentado activar, con muy poco apoyo”.

El Presidente sostiene que USA está planificando una intervención en Venezuela, a solicitud de la “derecha fascista venezolana”, tras “el golpe de Estado de Brasil” contra Dilma Rousseff.

Los militares venezolanos repetirán unas maniobras que hicieron luego de que el presidente Barack Obama declarara en marzo de 2015 a Venezuela como una “amenaza” a la seguridad de Estados Unidos. Pero en esta ocasión, Maduro decidió que, a los más de 160.0000 efectivos de las FANB, se sumen cientos de miles de reservistas y milicianos, lo que las hace “sin precedentes”, según el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López.

En tanto, el más reciente de los altos oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana que ha criticado la deriva dictatorial del Gobierno venezolano de Nicolás Maduro es el mayor general retirado Clíver Alcalá Cordones. “El Presidente ha administrado muy mal el legado de Chávez”, aseguró en una entrevista con el canal local Globovisión.

El militar se mostró partidario de la celebración de un referéndum para revocar a Maduro. Asimismo, criticó la actuación de los cuerpos policiales, que no dejaron a la oposición marchar hasta el Consejo Nacional Electoral para pedirle que aligere el engorroso trámite de la consulta.

Alcalá Cordones, parte del grupo de oficiales más leales al fallecido líder venezolano —integra la Lista Clinton del Tesoro de USA, que incluye a personas y empresas relacionadas con capitales del narcotráfico—, ha resumido lo que ciertos sectores del chavismo empiezan a ver con mucha preocupación.

A Chávez, que manejó sin contrapesos institucionales la mayor bonanza petrolera de la historia de Venezuela, se le asocia a una época de bonanza de las clases populares y al esfuerzo de reducir las diferencias entre las clases sociales. “Yo sigo siendo chavista. Estaba convencido de que el comandante presidente quería construir al hombre nuevo, pero no lo logró”, aseguró Alcalá Cordones.

Javier Lafuente entrevistò para el madrileño El Mundo a Henrique Capriles, excandidato presidencial y gobernador de Miranda:

Lleva meses diciendo que Venezuela es una bomba a punto de explotar. ¿Dónde está el límite?

- Hay que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que no haya una reedición del Caracazo de 1989. Lo que puede darse en Venezuela son muchos estallidos que generen una situación que se nos escape de las manos. Nos gustaría que existiese reconciliación y diálogo. Pero la solución a la crisis de Venezuela es una elección.

¿Cuál es el mayor riesgo que se corre?

- Que en el camino haya un estallido social y, como hemos repetido, un golpe de Estado. No queremos golpe de Estado. La solución en Venezuela no es un levantamiento militar. Eso sería peor que lo que hoy tenemos.

¿Qué posibilidades hay de ello?

- Si aquí se da un golpe no es porque la oposición lo esté instigando. En las filas de la Unidad ninguno es militar. Ahora, que eso está en el ambiente… Maduro acaba de dictar un decreto de estado de excepción que ha sido rechazado por la Asamblea Nacional. Este decreto se llevó por delante la Constitución. Escuchándolo, parece que Maduro va a seguir para adelante con ese decreto. ¿Qué posición van a asumir las Fuerzas Armadas? ¿Va a defender el decreto y a Maduro o la Constitución?

¿Cuánta fidelidad a Maduro cree que hay en las Fuerzas Armadas?

- Creo que hay una Fuerza Armada dividida. Una, la de la tropa, los soldados, que sufren las consecuencias de la crisis. Luego hay una cúpula corrupta, privilegiada, que pareciera que vive en otro país, que está comprometida con la corrupción del Gobierno. La cúpula está comprometida con Maduro y harán lo que sea para conservarlo. A las Fuerzas Armadas les viene la hora decisiva: decidir si están con la Constitución o con Maduro, que está cada vez más alejado de ella. Tenemos que hacer todo lo posible para que Maduro entre por la Constitución.

¿Se puede dar un escenario como el de 2014?

- El Gobierno no está en condiciones para hacer lo que hizo en 2014. Un escenario de radicalización del Gobierno como la de entonces determinaría su caída. Un escenario de anarquía lo que haría es barrerlos a ellos.

Estado de excepción y emergencia económica

El 13 de mayo, Nicolás Maduro decretó un estado de excepción y emergencia económica “para defender la patria frente a los embates de la guerra económica”.

"He decidido aprobar un nuevo decreto de estado de excepción y emergencia económica que me dé el poder suficiente para derrocar el golpe de Estado, la guerra económica, para estabilizar socialmente nuestro país y para enfrentar todas las amenazas internacionales y nacionales que hay contra nuestra patria en este momento", dijo Maduro durante un consejo de ministros que encabezó desde el palacio presidencial de Miraflores transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión.

Según la CNN, lo que el decreto de estado de excepción y emergencia económica provoca, entre otras medidas, es aumentar el control de los militares sobre la distribución de alimentos. El decreto anunciado es la 2da. ampliación de otro puesto en marcha en enero ante la difícil situación económica del país. La medida contempla aumentar el control de militares y de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) sobre la distribución y comercialización de alimentos y productos de primera necesidad. También mayores controles a la empresa privada.

Además, concede al Ejecutivo la posibilidad de restringir la movilidad de dinero en su forma física y electrónica, e impide las sanciones políticas contra las máximas autoridades de los poderes públicos.

Según El Confidencial, el anuncio del decreto viene en línea con el lanzamiento sorpresa la semana anterior de la 2da. fase de la Operación de Liberación y Protección del Pueblo (OLP), que consiste en actuar militarmente en zonas en las que se presume hay bandas delictivas organizadas.

“En la primera fase, que se lanzó en julio de 2015, se limitaban a llegar a la zona, detener sospechosos, ’dar de baja’ a otros -eufemismo usado por el Gobierno para reconocer la muerte de más de 200 personas, según el ministerio público fruto de enfrentamientos con las fuerzas del Estado-, incautar armas y drogas e irse del área, que quedaba declarada como ‘zona de paz’”, explica El Confidencial.

En la 2da. fase, los militares permanecerán. “La intimidación es el mensaje. Se van a quedar en sitios estratégicos por algún tiempo para prevenir la manifestación del descontento social”, dijo el abogado y criminólogo Luis Izquiel.

Esta modalidad ya se estuvo practicando de facto: hace semanas, por ejemplo, en zonas del estado Zulia, al noroeste de Venezuela, hubo protestas por el racionamiento eléctrico. “Al día siguiente, se militarizaron esos lugares y se puso fin de modo abrupto a las quejas en grupo”, explica El Confidencial. “Ni la oposición orquestada, ni los ciudadanos de a pie, ni las zonas populares, de modo espontáneo, parecen tener margen de maniobra para grandes acciones de calle con tintes violentos si se diera el caso.”

A estas restricciones, hay que sumarle la carrera de obstáculos que se ha vuelto el día a día de los venezolanos. La búsqueda por día, cédula y tras una larga cola, de alimentos o artículos de higiene, la escasez de medicamentos de uso tan común como el paracetamol, el tener que lidiar con los cortes de agua y luz, deja poco margen a los venezolanos para dedicarse a otra cosa que no sea su propia supervivencia.

“Quizás este es el control del Gobierno menos claro a simple vista, pero más fuerte. La vida del venezolano se cuadricula en un horario determinado por la necesidad y el azar. Si bien se han creado lazos de solidaridad -te dono las medicinas que ya no necesito, te cambio este producto por otro-, en ese camino de supervivencia cada vez queda menos tiempo para los otros, la colectividad, articuladora de cambios, y más para el ‘yo me resuelvo’ y la individualidad”, escribió El Confidencial.

Aumento dramático de la mortalidad infantil

Entre los artículos periodísticos internacionales que describen la crisis venezolana, destaca uno de Nicholas Casey en el The New York Times, en el que pinta un retrato del pobre estado de la salud pública en Venezuela, con la proliferación de la mortalidad infantil. Relata el desamparo de infantes muriendo y la escasez de medicinas, pero también de insumos básicos como agua y jabón. “La crisis económica en este país ha estallado en una emergencia de salud pública, llevándose la vida de una cantidad desconocida de venezolanos”, escribió Casey.

En las guardias, los médicos carecen hasta de guantes. Las medicinas para el cáncer solo se consiguen en el mercado negro. Casey relata el caso del Hospital Universitario de Los Andes, en la ciudad montañosa de Mérida, en el que tras una operación, los médicos no podían lavar la sangre que había quedado sobre la mesa de operaciones por falta de agua. Para lavar sus manos, utilizaron botellas de soda.

“Es como en el siglo 19”, afirmó Christian Pino, cirujano del hospital.

Los datos asustan: entre 2012 y 2015, la tasa de mortalidad en bebés menores de un mes se incrementó 100 veces en hospitales públicos del ministerio de Salud, del 0,02% a 2%, según un informe de los legisladores.

Asimismo, la tasa de mortalidad para madres de recién nacidos en esos hospitales se incrementó 5 veces en el mismo período, según el informe. “Es algo criminal que en este país estemos sentados sobre tanto petróleo y sin embargo, la gente se está muriendo por falta de antibióticos”, dijo la diputada Oneida Guaipe, según el NY Times.

La oposición había declarado una crisis humanitaria en enero, aprobando una ley que permitiría a Venezuela recibir ayuda internacional. Pero Maduro salió por la televisión rechazando el esfuerzo, describiendo el movimiento como un intento de privatizar el sistema hospitalario.

Pero sin agua, guantes, jabón y antibióticos, “hay gente muriendo por falta de medicinas, niños muriendo de desnutrición y otros muriendo por falta de personal médico”, dijo Yamila Battaglini, cirujana del hospital, citada por el periódico estadounidense.

- Urgente 24

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Mensajes

  1. ¿Y si Maduro le cobrará a Raúl Castro los 23.000 millones de US$ "cash" que éste le sacó a Chávez? ¿Los del gobierno de Maduro no podrían comprar por lo menos papel higiénico para los venezolanos con eso?. Para Raúl Castro no será ningún problema pagar esa deuda. Su nuevo novio: Obama, leprometío qué le proveerá de todo de hoy en adelante. Así pués, de Venezuela, Castro ya no tiene ninguna necesidad. Además, como le dijo al Papa Bergoglio:, "volveré a rezar". Con eso más, ¿qué problemas tenemos? Somos Brad Pitts

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