Descubren que ganar la lotería sólo garantiza la felicidad durante tres meses

Una nueva entrega del escritor Juan Tonelli saca a la luz el dilema de la felicidad relativa vs la felicidad absoluta. Al parecer, “si uno puede evitar las miserias básicas de la vida, tener un montón de dinero derivado de un golpe de suerte no te hace ser más feliz que teniendo poco”.

El especialista en espiritualidad y autoayuda reconoció que “es común observar como mucha gente se desespera por tratar de adivinar qué número podría salir en las diferentes quinielas, o como se llenan las salas de los casinos”, pero señaló que “poco se sabía acerca de lo que ocurriría con esas mismas personas si alcanzaran el premio mayor”.

Ahora, un importante estudio del investigador Christopher Hsee del Chicago School of Business, de EEUU, encontró que, al poco tiempo, las personas que ganaron grandes premios no eran más felices que quienes no corrieron la misma suerte.

En ese contexto, Tonelli reveló la necesidad de reflotar los polémicos conceptos que dividen ambas caras de un “ser feliz”. En ese punto, destacó que la “felicidad relativa” se refiere a una condición en la que los deseos materiales o anhelos personales inmediatos son satisfechos, pero en donde la alegría por ello no es duradera. La “felicidad absoluta”, en contraste, describe una forma de vida en la que la dicha surge desde el fondo del propio ser, y no es influenciada por las circunstancias externas.

Basándose en el trabajo del científico norteamericano, el ensayista argentino abordó profundamente el concepto de la felicidad relativa y determinó que “al cabo de los primeros noventa días, la mayoría de los ganadores (exceptuando a aquellos que provienen de estratos muy bajos y con necesidades básicas insatisfechas) experimentan sensaciones y niveles de vida casi iguales a los que tenían antes de haber ganado”.

En ese camino, detalló que “durante esos tres meses, los afortunados ejecutan acciones tales como abandonar sus trabajos, divorciarse y viajar”, pero reconoce que rápidamente “se cansan o aburren y vuelven al punto de partida”.

Una manera de explicar esto es a través de un concepto psicológico que se llama “noria hedónica”, que establece que los ganadores de la lotería se acostumbran a su nuevo nivel de riqueza y sencillamente se adaptan a un nivel básico de felicidad, por lo cual ya no se sienten conformes y quieren más.

Finalmente, Tonelli, aseguró que “aún cuando no hay límites para lo que podemos desear o anhelar, siempre hay un límite para lo que podemos tener y para el tiempo que podemos conservarlo” y concluyó diciendo que “es importante comprender que armar una buena vida es algo mucho más complejo que tener un golpe de suerte”.

- Prensa
http://www.juantonelli.com/

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