Comienza una nueva etapa para YPF

El Gobierno sumará a dos ex secretarios de Energía y también a ejecutivos que hicieron carrera en compañías como Telefónica y Telecom. El objetivo es captar grandes inversiones y recuperar el autoabastecimiento energético. El rol de Miguel Galuccio en esta nueva etapa

La compañía cambia su cúpula directiva con cinco nombres cercanos al macrismo para ocupar las sillas que dejaron varios ejecutivos allegados a la anterior gestión.

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, ya acordó el desembarco de Emilio Apud y de Daniel Montamat como nuevos directores. El primero iría como director Clase A; es decir representante del Estado en la compañía, cargo que ostentaba antes el ex ministro de Economía, Axel Kicillof.

También se incorpora Carlos Felices -ex CEO de Telecom- y Fabián Rodríguez Simón, abogado de confianza del Presidente.

En tanto, el ex subsecretario de Energía, Jorge Lapeña, ejercerá un rol de supervisión hasta que se defina la suerte de Miguel Galuccio.

Así se va conformando el equipo que Macri y Aranguren quieren poner en la cancha para disputar desde ahora -y con vista a unos años- el gran partido final: lograr el autoabastecimiento energético perdido en manos del kirchnerismo.
Otro de los nombres fuertes que se suma es el de Miguel Gutiérrez, ex presidente de Telefónica.

En este caso, hasta suena para reemplazar en un futuro al ahora "capitán", Miguel Galuccio, en caso de que la asamblea de accionistas del 4 de abril decida "no renovarle el contrato".

El primero en confirmar su designación fue Apud. Precisamente él y Montamat -ambos ex secretarios de Energía- fueron los que rápidamente picaron en punta.

"Nos convocan para que YPF sea mucho más competitiva y que gane la mayor cantidad de dinero posible", destacó Apud.

Y completó: "Pero, además, para que una empresa del Estado no vuelva a ser utilizada con fines políticos, tal como ocurrió con el kirchnerismo".

Montamat prefiere esperar antes de referirse a su rol dentro de la petrolera.

Una designación que levanta algo de polémica es la de Rodríguez Simón, por tratarse un abogado sin experiencia en el sector hidrocarburífero y con un antecedente poco feliz.

Tras haberse desempeñado como jefe de Gabinete del Ministerio de Espacio Público de la Ciudad hasta 2008, comandó la extinta Unidad de Control de Espacios Públicos (UCEP),que fuera largamente denunciada por protagonizar incidentes violentos con indigentes.

De hecho, esa labor le valió un procesamiento por los presuntos delitos de "coacción agravada y abuso de autoridad".

Candidato electo a legislador de Cambiemos ante el Parlasur durante la última elección, el letrado defendió al Grupo Clarín por la aplicación de la Ley de Medios, a raíz de la embestida del gobierno de la ex presidenta Cristina Kirchner.

En cuanto a Carlos Felices, experiencia en YPF no le falta: fue director financiero de la petrolera a fines de los años 90 y su "CV" da cuenta de que ocupó la presidencia de Telecom.

Miguel Gutiérrez, en tanto, fue presidente de Telefónica Argentina y acumula más de dos décadas de experiencia en los mercados financieros, fruto de su participación en la banca de inversión JP Morgan.

En la actualidad, es socio en The Rohatyn Group, un fondo de inversión enfocado en los mercados emergentes.

Libro de pases

Una de las alternativas, ahora en carpeta, es que Galuccio se quede pero como gerente general y que la presidencia de la compañía pase a manos de Gutiérrez.

Esto se enmarcaría en uno de los planes, que es el de sostener a Galuccio no como número uno de la petrolera. Y, a su vez, que siga rodeado de directivos con los que no guarda vinculación directa.

Por ahora, en el seno de YPF se viven horas de incertidumbre y el libro de pases sigue abierto.

En los días que transcurrieron desde que Macri se pusiera la banda presidencial, fueron muchos los "desafectados" del equipo -en varios casos por decisión de ellos mismos.

Todo esto ocurre mientras la consultora KPMG sigue abocada a auditar todo lo hecho en los años K.

Doris Capurro, amiga personal de Cristina Kirchner, renunció a su puesto de vicepresidente de Comunicaciones y Asuntos Públicos. También se alejaron a Axel Kicillof y Emmanuel Álvarez Agis.

Lo mismo hicieron Rodrigo Cuesta (que se desempeñaba como vicepresidente de Servicios Jurídicos de YPF) y Nicolás Arceo (vicepresidente de Administración).

Además, dimitieron Patricia Charvay y Juan Donnini (directores titulares por las acciones clase D), Juan Stinco, Rodolfo Diana y Mariana González como directores suplentes (acciones clase D).

Como contrapartida, quien ya "fichó" a pedido de Aranguren fue José Luis Sureda, que ocupará la Secretaría de Recursos Hidrocarburíferos y seguirá más de cerca los movimientos de Galuccio, en caso de que éste último continúe en la petrolera.

Hacia una YPF con sello Macri

Consultado por este medio, Apud reconoció que la idea del nuevo equipo de Macri es "quitarle a YPF el componente político que el kirchnerismo le impregnara desde su estatización".

"Lo que se tratará de evitar es que pueda pasar algo como lo que hoy ocurre con Petrobras en Brasil", completó.

"Hay una fuerte apuesta por hacer más claros algunos procesos que hacen al funcionamiento y acabar con muchas de las susceptibilidades que se fueron generando por decisiones que nunca fueron consensuadas", remarcó Apud.

"La intención que prevalece es que el nuevo directorio no sea una expresión de distintas voluntades políticas sino que se enfoque claramente a la búsqueda de una empresa más eficiente y rentable", sostuvo a iProfesional una fuente altamente calificada que participa activamente de este proceso de cambio.

"El foco estará puesto en desarrollar distintas iniciativas propias y asociaciones para que se pueda llegar cuanto antes al autoabastecimiento perdido", completó.

Apud agregó que YPF no deja de ser una sociedad anónima y por ello "no está obligada a hacer públicos todos los convenios que firma". Por cierto, este comentario no es casual.

Tiene que ver con la polémica por el acuerdo secreto que la estatal firmara con la estadounidense Chevron en épocas del kirchnerismo.

Esas cláusulas que favorecen a la gigante estadounidense fueron expuestas por iProfesional en octubre de 2013.

Entre las más controvertidas se destacan:

Ley aplicable: en caso de incumplimiento o de eventuales disputas, regirá la normativa de la Ciudad de Nueva York y no la Argentina.

Resolución de conflictos: en caso de que se suscitaren controversias entre las partes, la jurisdicción no sería la de los tribunales argentinos sino la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), con sede en Francia.

Depósito en garantía: YPF depositará u$s100 millones en un banco de los EE.UU. en concepto de garantía. Chevron podrá cobrarse de esa cuenta parte de las utilidades del negocio.

Pero el ítem que genera más polémica es el que se refiere al escenario que se abre en caso de que la actividad en el país no le sea rentable o la firma estadounidense pierda su interés.

En este caso, Chevron podrá:

Retirarse de Vaca Muerta sin penalización alguna.

Continuar recibiendo regalías de todos aquellos pozos que alcanzó a poner en marcha antes de su retirada.

Uno de los más críticos de la forma en que la gestión kirchnerista manejó la negociación es Enrique Viale, presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas (AAdeAA), quien sostuvo que la revelación del contrato "puede derivar en un escándalo".

El nuevo Gobierno, más temprano que tarde, se verá obligado a mostrar los detalles y la "letra chica", algo que el kirchnerismo quiso guardar bajo siete llaves.

Autoabastecimiento y valor agregado

La intención de los técnicos que se sumarán al directorio se ajustará a delinear estrategias que permitan recuperar el autoabastecimiento perdido durante la última década.

"Ese objetivo se podrá alcanzar en el largo plazo. Dejar de depender de las importaciones demandará una política sostenida de producción de al menos ocho años", adelantó Apud.

"En la búsqueda de alcanzar tal objetivo, Vaca Muerta es una pieza clave", remarcó Apud.

El desarrollo masivo de shale gas es uno de los ejes más importantes que se plantea la nueva gestión y el reciente acuerdo con la gigante estadounidense Dow forma parte de esta estrategia.

El desembolso de u$s500 millones que fuera anunciado hace unos días se sumó a los u$s350 millones ya invertidos.

Sin embargo, esto representa apenas una parte de los dólares que podrían llegar a captarse por este concepto, ya que para el desarrollo total del bloque los desembolsos podrían totalizar unos u$s2.500 millones, en pos de avanzar con la perforación de unos 180 pozos.

En principio, este convenio permitirá triplicar hacia fines de 2016 la actual producción de gas del bloque.

La nueva gestión apuntará a "atraer más inversiones, a sumar más acuerdos como los firmados con Dow, Chevron o Petronas. En vistas a ese objetivo, se liberará el giro de dividendos", anticipó Apud.

Esto marca un claro contraste respecto a lo ocurrido en el arranque de diciembre cuando, a raíz del cepo y de la imposibilidad de girar divisas, YPF no pudo hacerse de las acciones de dos compañías: Petroken Ensenada y Petroquímica Cuyo.

Asuntos pendientes

Apud reconoció que la nueva dirigencia de YPF avanzará con la revisión de la actual ley de hidrocarburos.

"Es un marco que se impuso bajo presión y creemos que es vital que haya consenso con las provincias. YPF forzó la ley por el acuerdo que ya tenía suscripto con Chevron. La idea es hablar con los partidos, los sindicatos y los gobiernos provinciales. La ley se va a retocar o directamente va a cambiar", enfatizó.

Adelantó que otra pata del plan para la petrolera estatal comprende la ampliación de su negocio en actividades derivadas de la extracción de hidrocarburos. Sin embargo, descartó que YPF vaya a incursionar en nuevas compras de activos de competidoras.

"La empresa ya tiene una dimensión importante y no tiene sentido destinar más caja al control de áreas o infraestructura de otras compañías. Lo que hay que pensar ahora es en unidades de negocios que sumen valor", afirmó.

Además de exportar gas, el plan de la petrolera pasará por promover el desarrollo de derivados o productos químicos y profundizar la capacidad petroquímica de la empresa, de modo tal que también se puedan vender al exterior compuestos con valor agregado.

- iProfesional

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  1. Daniel Montamat es un hombre que está ligado a la industria petrolera desde hace muchos años. A principios de los noventa él y sus correligionarios radicales se opusieron decididamente a la venta de YPF, llevada adelante por Menem y Cavallo con el apoyo de Néstor Kirchner, Oscar Parrilli y otros patriotas. A los otros nuevos directores no los conozco salvo a Carlos Felices que fue colaborador del Pepe Estenssoro cuando este era presidente de la compañía.
    Lo que esperamos todos es que YPF lidere el autoabastecimiento de petróleo y gas del país a corto plazo, el que perdimos en el 2007 aproximadamente.
    En estos momentos a Bolivia le adeudamos tres meses de provisión de gas (más de 350 millones de dólares) por lo que YPFB amenaza con cortarnos el suministros. Además la reciente puesta en marcha de la planta separadora de gas de YPFB en Yacuiba, le ha quitado valor agregado al trabajo de la Destilería Campo Durán con la consiguiente pérdida de fuentes de trabajo en el departamento San Martín.
    Me parece bueno también que se pueda discutir de nuevo la Ley de Hidrocarburos que fue sancionada a las apuradas por el Kirchnerismo después de nueve años en el poder -y para concretar el acuerdo con Chevron- sin el consenso con las demás fuerzas políticas.

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