Cerró el 41° Abril Cultural

durante este mes, tan tradicional a la cultura de Salta, se llevaron a cabo en la semana que finaliza, otras presentaciones. Por supuesto, ya se sabe que no es posible asistir a todas las manifestaciones, sobre todo si son simultáneas y sin embargo intenté hacerlo con diferentes resultados.

Salta, viernes 28 de abril de 2017. Teatro Provincial. Orquesta Sinfónica de Salta. Director Maestro Jorge Lhez. Serenata para cuerdas en mi mayor op. 22 de Antonin Dvorák (1841-1904). Sinfonía nº 3 en mi bemol mayor op. 97 “Renana” de Robert Schumann (1810-1856). Final del Abril Cultural Salteño 2017. Aforo 80%.

Con una formación camarística, la orquesta local trajo la exquisita página de ese nacionalista del romanticismo que fue el checo Dvorák y que en Salta estrenara la Camerata Bariloche. El programa de mano indicó cinco movimientos aunque en el tercero, hay una evidente pausa que en muchas oportunidades se toman como dos movimientos. De todos modos hay que reconocer la belleza y elegancia del segundo “tempo de vals”, la pujanza del “scherzo” y la exaltación del “vivace” siguiente. Luego un apasionado “larghetto” para cerrar con esas exultantes danzas de la antigua Checoeslovaquia, digno “finale” para esta larga “serenata”.

Para el segundo esquicio llegó la mejor de las cuatro sinfonías de Schumann. La Renana -así se la llama- es brillante, optimista y anuncia un futuro auspicioso lo cual genera la paradoja de la enfermedad cerebral del autor, que lo llevaría a la prematura muerte y sus momentos de lucidez durante los cuales componía febrilmente. Sus movimientos extremos son ciertamente “lebhaft” (animados) mientras que los centrales tienen una construcción en la que se destaca la solemnidad del cuarto “fierlich” (solemne).

Fue una buena elección finalizar el tradicional ciclo con esta muestra del romanticismo alemán de mediados del siglo XIX. Así lo entendió el maestro Lhez que puso todo su patrimonio musical para llevar a la orquesta a la mejor interpretación posible habida cuenta de algún problema interno que por ahora no tiene la entidad suficiente para reseñarlo pero en su gestión directriz debería ser motivo para que sus superiores vayan tomando conocimiento y solucionarlo. La sinfónica local está enquistada en la cultura tradicional de nuestra gente que en rigor es la receptora del arte que entrega desde su fundación.

Una intensa semana musical

También durante este mes, tan tradicional a la cultura de Salta, se llevaron a cabo en la semana que finaliza, otras presentaciones. Por supuesto, ya se sabe que no es posible asistir a todas las manifestaciones, sobre todo si son simultáneas y sin embargo intenté hacerlo con diferentes resultados.

El miércoles 26 a la tarde, en el Museo de la Ciudad de Florida 97, estuvo presente un grupo que va ganando espacios en el ámbito del arte musical. Estuvo el Trío Jazz-mine (algo así como “Mi Jazz”) integrado por Nicolás Vaca (guitarra), Sebastián Rodríguez (percusión) y Marcelo Gutierrez (saxo alto y clarinete). El conjunto hace jazz y bossa de muy buen nivel y ofrece un espacio de alegría en medio de las complejidades diarias. Sus temas generalmente están en los oídos de su público (década del 40/50 en adelante) y de allí el éxito de sus presentaciones.

Ese mismo día pero a la noche, en el Teatro Provincial con una platea cubierta casi en su totalidad, la directora Carolina Ceriani con orquesta y coro formados para la ocasión trajo fragmentos musicales de Verdi, Stravinsky y Mascagni. Cuando quise subir al espacio destinado a la crítica (palcos), un guardia de apellido Vilte no me dejó hacerlo aduciendo que ese lugar estaba destinado a otras personas. Una frustración.

El jueves 27 en la salón Victoria del Teatro Provincial se presentó la elegante y estudiosa pianista María Milagros Boso Galli con un más que interesante programa integrado por obras de José Juan Botelli (Argentina), Joaquin Turina (España), Johann Sebastian Bach (Alemania), Federico Chopin (Polonia) y Alberto Ginastera (Argentina).

Pude escuchar con placer el inicio del repertorio, pero quedé en deuda conmigo mismo y con mis lectores, pues media hora más tarde se iniciaba la temporada del Mozarteum Argentino Filial Salta con la presentación del grupo de jazz tradicional “Pimienta Negra” integrado por Rolando Vismara (trompeta), Julio Juan (saxo alto), Enrique Camacho (trombón), Lucas Ferrari (piano), Pablo Scenna (banjo y guitarra), Daniel Romano (tuba) y Jorge Monteros (percusión y tabla de lavar). Algunos de ellos conocidos de otras agrupaciones, pero todos con esa particular característica de los músicos argentinos que hacen buen jazz. Simpáticos, con inocultable humor, interactuando con el público al estilo del legendario Ubaldo González Lanuza que tocaba el saxo en la Porteña Jazz Band, más una buena técnica que les permite frasear esa atrapante música que es el jazz, tuvo momentos de elevado nivel como por ejemplo “Improvisaciones sobre el “woogie boogie” a cargo del pianista Lucas Ferrari como también páginas que en sus arreglos se afectaron sus atractivos originales como “Tiger Rag” del inolvidable Nick Larroca, armada en esta oportunidad para trío de banjo, piano y tabla de lavar y en consecuencia se perdió en el tiempo el trombón con glisando que semeja el rugido del tigre en la selva.

No obstante, la presentación inicial de la temporada dejó satisfechos a los socios del Mozarteum.