Breves

Por un Frente de Lucha de la izquierda, los sectores combativos y los trabajadores para parar ya la bestialidad macrista

El gobierno de la coalición Cambiemos (Pro-ARI-UCR) encabezado por el presidente Macri, ha trasladado la riqueza que generan los trabajadores de este país hacia los sectores más ricos y poderosos de la economía desde su asunción. Ya al inicio de su administración, le quitó las retenciones a las exportaciones al agro (menos a la soja, a la que le rebajó el 5%) y exceptuó de impuestos a la industria. Más tarde, hizo lo mismo con las exportaciones mineras. Perdonó los miles de millones de dólares que las empresas de servicios cobraron durante el kirchnerismo en forma de subsidios, a pesar de lo cual nunca mejoraron las prestaciones, por lo cual aumentó las tarifas para que ese agujero lo taparan los usuarios comunes. Devaluó la moneda respecto del dólar, gracias a lo cual los sectores exportadores vieron incrementadas sus ganancias. Aumentó las tasas de interés, lo que favoreció al sector financiero. La inflación completó la transferencia de riqueza hacia el poder económico. Para empeorar el nefasto cuadro, endeudó al país en 50 mil millones de dólares más, en sólo 12 meses. A los obscenos aumentos de transporte, electricidad, gas, telefonía, agua y de alimentos, que superaron escandalosamente los salariales, se le suman los más de 200.000 despidos en sólo un año de gobierno macrista.

En ese panorama, Macri vetó la ley de prohibición de despidos votada por el Congreso. Modificó por decreto la ley de ART que favorece más aún a las empresas en detrimento de los trabajadores. Y ahora encara una bestial política contra los convenios colectivos de trabajo, con la meta de arrasar todos los derechos laborales.

Ése es su objetivo central: convencer a los trabajadores de que ellos son los culpables de los males del país, para que acepten rebajar sus pretensiones salariales y condiciones laborales. Por supuesto la realidad lo desmiente, porque a la vez que exceptuaba de impuestos al campo, la industria y la minería, se perdieron miles de puestos de trabajo en esas ramas de la producción.

Para colmo de males, el ministro de trabajo, interpretando la filosofía oficialista, declara que “le duele” pensar en el “sufrimiento” de los empresarios cada vez que tienen que despedir personal.

Este gobierno es el gobierno de los ricos, de los empresarios y de los terratenientes. Es inocencia pura esperar otra cosa de los parásitos que gozan de sus vidas a costa del sufrimiento ajeno.

HAY QUE PARAR LA BESTIALIDAD MACRISTA

La realidad muestra que ante cada atropello oficialista, la resistencia es sectorial. Más allá de la unidad y solidaridad que se verifica en cada conflicto (como lo muestra hoy el protagonizado por los trabajadores de AGR-Clarín), se hace imprescindible unificar todas las luchas en una sola. Hay que unir a toda la izquierda, los trabajadores y los sectores combativos en un gran frente de lucha para torcerle el brazo al gobierno de los ceos. La izquierda debe ponerse a la cabeza de la resistencia, pero no dividida, si no en un comando único. Hay que dejar de lado las viejas rencillas y poner por encima el interés común, el cual debe ser derrotar las políticas del gobierno, que arrasan los derechos laborales y mancillan la dignidad y el bienestar popular.

La Historia nos lo demanda y nos juzgará si no nos ponemos a la altura de lo que exigen los acontecimientos

Socialismo o Barbarie

- PARTIDO COMUNISTA DE LOS TRABAJADORES en el Encuentro de Comunistas