Breves

Hitler y Papá Noel

- Escrito por Michel Onfray (extracto)* del "Tratado de Ateología"

- Convergencia - 11 de diciembre de 2008

"Desde los inicios del nazismo hasta la protección de los criminales de guerra del Tercer Reich después de la caída del régimen, a quienes ayudaron a huir a otros países, aparte del silencio de la iglesia sobre estos asuntos, desde entonces, y aun hoy - incluso la imposibilidad de consultar los archivos sobre este tema en el Vaticano (...)”

“La iglesia católica aprobó el rearme de Alemania, yendo en contra del tratado de Versalles, desde luego, pero también en contra de las enseñanzas de Jesús, en especial, las que celebran la paz, la bondad y el amor al prójimo.

La Iglesia católica firmó un acuerdo con Adolf Hitler desde su asunción como canciller en 1933; calló sobre el boicot a los comerciantes judíos, no protestó ante la proclamación de las leyes raciales de Nuremberg en 1935, guardó silencio en 1938 cuando ocurrió la Noche de los Cristales; entregó su archivo genealógico a los nazis, que supieron desde entonces quienes eran cristianos y, por lo tanto, no judíos; (...)

La iglesia católica, sostuvo, defendió y apoyo al régimen ustachi, pro nazi, de Ante Pavelic en Croacia; la iglesia católica, aunque estaba al corriente de la política de exterminio iniciada en 1942, no la condenó, ni en privado ni en publico, como tampoco dio ordenes a los curas u obispos de censurar, ante los fieles, al régimen criminal.

Las fuerzas aliadas liberaron Europa, llegaron a Berchtesgaden y descubrieron Auschwitz.

¿Que hizo el Vaticano?

Siguió apoyando al régimen derrotado: la iglesia católica, a través del cardenal Bertram, mandó decir una misa de réquiem en memoria de Adolf Hitler.

La iglesia católica guardó silencio y no hizo ninguna declaración condenatoria cuando se descubrieron las pilas de cadáveres, las cámaras de gas y los campos de exterminio(...)"

Luego de contar cómo la iglesia coordino la huida de criminales de guerra nazis a través de una red de monasterios en Europa utilizando el Vaticano, N. Onfray continua: "... Pío XII, el famoso Papa amigo del nazismo, excomulgó en masa a los comunistas del mundo entero en 1949. Alegó la colusión de los judíos y los comunistas como una de las razones de su decisión.

A modo de información: ningún nazi de las bases, ningún nazi de alto mando o miembro del estado mayor del Reich fue excomulgado y ningún grupo fue excluido de la iglesia por haber enseñado y practicado el racismo, el antisemitismo o por haber operado las cámaras de gas.

Adolf Hitler no fue excomulgado, y su libro, Mi lucha, nunca formo parte del Index. (...)"

*Michel Onfray, Tratado de ateología, Cuarta parte, II, 5